Cada año, desde 1988, SEO/BirdLife promueve la campaña del Ave del Año, una iniciativa emblemática que busca concienciar sobre el estado de conservación de diversas especies y la necesidad urgente de proteger sus hábitats. Para 2025, tres fascinantes especies vinculadas a los ecosistemas de alta montaña de la península ibérica han sido seleccionadas como candidatas: el gorrión alpino, el treparriscos y el ruiseñor pechiazul.
El objetivo de esta campaña es visibilizar la situación crítica de estas aves y reclamar a las administraciones e instituciones la adopción de medidas concretas para proteger el patrimonio natural que representan. La votación está abierta a la sociedad, ofreciendo a todos la oportunidad de elegir a la especie que será el emblema de la conservación en el próximo año.
Las candidatas y sus historias
Las tres aves comparten un vínculo esencial con los ecosistemas montañosos, siendo especialmente vulnerables a la pérdida de hábitat por el cambio climático y el impacto de infraestructuras como las centrales eólicas y las estaciones de esquí. A continuación, presentamos a estas especies y las razones que las posicionan como símbolos de la conservación:
El Gorrión Alpino (Montifringilla nivalis)
Este peculiar y colorido gorrión, característico de las altas montañas, ha sido una presencia constante en la cordillera Cantábrica y los Pirineos. Aunque no se considera amenazado según el Libro Rojo de las Aves de España, los últimos censos de SEO/BirdLife indican un preocupante declive en su población reproductora, que podría calificarlo como especie vulnerable a nivel internacional.
El Treparriscos (Tichodroma muraria)
Conocido por sus alas bermellón y su habilidad para escalar cortados rocosos, este ave destaca por su belleza y rareza. A pesar de su capacidad de adaptación a diversos hábitats en invierno, el treparriscos enfrenta riesgos graves por el cambio climático y la alteración de su entorno natural.
El Ruiseñor Pechiazul (Luscinia svecica)
Reconocible por su garganta azul y sus hábitos migratorios, esta especie habita en montañas del noroeste y centro de España durante la cría, y viaja a África subsahariana en invierno. Aunque no está clasificada como amenazada, el aislamiento de sus poblaciones y los efectos del cambio climático son factores que podrían deteriorar su estado en el futuro.
Por qué son importantes
Estas aves no solo son indicadores de la salud de nuestros ecosistemas, sino también un llamado a la acción frente a la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. Proteger sus hábitats significa garantizar el equilibrio ecológico y la supervivencia de otras especies que comparten su entorno.
Participa y elige al Ave del Año 2025
La votación ya está abierta. Este es un momento clave para unirnos como sociedad en defensa de nuestro patrimonio natural y dar voz a estas especies que enfrentan desafíos crecientes en un entorno cambiante. ¿Cuál será el emblema de la conservación en 2025? La decisión está en tus manos, pincha aquí para votar
SEO/BirdLife, que celebra 70 años de historia, sigue liderando iniciativas para frenar la pérdida de biodiversidad, promover la sostenibilidad y educar a la sociedad sobre la importancia de vivir en armonía con la naturaleza.