Al Gobierno se le sigue atragantando el pecado original de la Manzana del Revellín

La socialista Hanan Ahmed vuelve a preguntar al Gobierno por el uso que tiene previsto para el edificio que sigue vacío en la Manzana del Revellín, Cultura insiste en que se prepara un convenio con la empresa propietaria que permitirá la instalación de comercio en la parte a pie de calle y dejará para la Administración la parte superior

AL fondo el auditorio y el edificio que sigue sin uso./archivo
photo_camera AL fondo el auditorio y el edificio que sigue sin uso./archivo

 

El PSOE de Ceuta ha interpelado al Gobierno de la Ciudad este miércoles sobre qué planes a corto plazo tienen previstos para revitalizar el complejo de la Manzana del Revellín. La pregunta, planteada por la diputada socialista, Hanan Ahmed, es casi idéntica a la que ya planteó el partido en mayo y la respuesta dada por la responsable de Educación y Cultura, Pilar Orozco, también. No hay nada a la vista en el corto plazo que haga pensar que el complejo completará su actividad y pondrá en uso todos y cada uno de los edificios.

La cosa está ahora mismo en manos de la empresa privada propietaria del complejo. Porque esto es algo que quizás pasa desapercibido al común de los ceutíes, el complejo, los edificios tienen dueño y son privados, aunque su uso contemplado en el Plan General de Ordenación Urbana pasa por dotaciones y cultural de forma mayoritaria. Y junto a la empresa, o de la mano, la Consejería de Fomento.

Ambas partes tiene que culminar un documento que permita firmar un convenio urbanístico para que el edifico vacío en la actualidad, el que da a la calle Padilla pueda albergar un espacio comercial en su nivel a pie de calle y dedicarse a uso dotaciones en su planta alta.

Orozco ha vuelto a decir que “hay ideas encima de la mesa. No definidas del todo” para el uso dotaciones de esa segunda planta de todo un edificio. Sigue por tanto sin concretar el Gobierno que pretende implantar en esa instalación.

Se trabaja en el acuerdo, y se hace de nuevo contemplando los porcentajes permitidos. El núcleo del problema con el que ha chocado desde el inicio el Ejecutivo. En su día, la parcela se vendió a una empresa privada a coste de uso dotaciones con el compromiso adquirido por parte de la Ciudad de construir un complejo cultural por el que la Ciudad pagaría después un arrendamiento de lo que no se quedaba en propiedad. El teatro.

El proyecto original del reputado arquitecto Álvaro Siza, contemplaba sólo un teatro en la esquina de la parcela que más o menos ocupa en la actualidad y se generaba una gran plaza abierta al Paseo del Revellín. Eso se modificó para reducir el tamaño del teatro y levantar tres edificios más. El que tapa la plaza al Paseo del Revellín, hoy un comercio de dos plantas, el que ocupa a día de hoy la propia Consejería de Educación y Cultura, el área de Patrimonio y el Patronato de Música (el Conservatorio) y otro más, cerrando a plaza por la calle Padilla que es el que sigue en desuso.

Desde el primer momento, el Gobierno ha intentado una y otra vez maniobrar para elevar los porcentajes y los usos que permitían a la empresa propietaria implementar usos comerciales. Ahora se trabaja en un nuevo convenio urbanístico, según ha relatado Orozco, que permitiría elevar el porcentaje de ese edificio destinado a usos complementarios a los dotaciones y comerciales del 10 por ciento que marca la normativa al 40 por ciento. Pero por la respuesta de Orozco ni la solución parece cercana ni por mucho que incluso el PSOE apueste por generar comercio en la zona y generar empleos y “dinamizar la actividad económica” en el centro parece que el asunto vaya a estar exento de polémica por más tiempo, más de una década, desde la polémica original que se desató tras la llegada de Vivas, vía moción de censura, al Gobierno y los cambios introducidos en el acuerdo alcanzad por el GIL par ala parcela.

Por más tiempo que haya pasado la instalación de un uso comercial más en la parte baja de de ese edificio ratificará las críticas que desde hace 20 años han venido lanzando grupos como el de Ceuta Ya!, o más bien, una de sus partes en el origen, el Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) de Juan Luis Aróstegui.

En este tránsito de lustros fue notable el intento del Gobierno de trasladar el mercado allí y la movilización social que se originó y que acabó aparcando el proyecto de usar ese complejo para usos de mercadería de productos perecederos para el que no fue diseñado. Tampoco para el uso comercial.

Orozco ha defendido en cualquier caso, que la plaza y el complejo tienen vida. Que el problema actual se reduce a un sólo edificio de los 4. “Sí hay vida. En la Manzana del Revellín varios edificios están en Suso, uno de ellos está ocupado por el negociado de Cultura y Patrimonio. En otros dos está el Patronato Municipal de Música y el edificio más grande el auditorio, que tiene actividad cultural durante todos los meses del año y una actividad cada vez más acuciante (SIC)”, ha manifestado Orozco.

La realidad es que desde el primer instante, el Ejecutivo ha ido improvisando los usos. Y que la actividad cultural del auditorio del Revellín en realidad tampoco cumple con lo prometido en el origen de un proyecto que alargó su coste de los aproximadamente 45 millones previstos a más de 80 millones. En su día se vendió la construcción del teatro como algo necesario para revitalizar la actividad cultural y mejorar la oferta. Lo cierto es que más allá de una mejor estructuración de la misma, la programación cultural, de actuaciones y eventos culturales en la ciudad no ha cambiado gran cosa desde principios de los 2000.

Así no es de extrañar que la diputada socialista Ahmed haya manifestado tener “sensación de deja vu” respecto a la respuesta recibida en mayo. Podría incluso haberlo alargado en años y la situación sería similar.

“Un edificio en pleno centro histórico sin usar, decadente y los espacios se pueden aprovechar para dinamizar la economía. Se pueden crear puestos de trabajo, hostelería, terrazas… ¿a quién no le gustaría tomar un café antes de entrar al teatro en esa zona tan espectacular?”, ha incidido Ahmed.

Las terrazas hosteleras han sido punto también para apretar al Gobierno en este punto. Y precisamente algunas veces las quejas de los hosteleros que denuncian una persecución hacia sus negocios y terrazas que no es igualitaria y les discrimina -sostienen que a unos se les persigue mucho y otros no se les mira nada- han puesto el foco en la propia plaza. Allí en uno de los locales “vacíos” se han permitido todo tipo de negocios hosteleros a entidades vecinales y religiosas que no han tenido problema alguno en desplegar ni música ni mesas y sillas con barras en la propia plaza sin que nadie se queje. Y hasta una fiesta de Nochevieja, con cobro de entradas, a la que la Policía Local decidió no abrir expediente tras pasarse por allí.

Orozco ha reivindicado el aprovechamiento de la plaza Nelson Mandela que cada vez es mayor por parte de las actividades de todo tipo que organiza la propia Ciudad o diferentes entidades y asociaciones.