El programa 'Ceuta Emociona', diseñado para atraer turistas mediante talones de descuento y otros incentivos, protagonizó el debate en la última sesión de la Asamblea. Sebastián Guerrero Martín, portavoz del PSOE, cuestionó la transparencia en la gestión de los fondos destinados a estas iniciativas, valorados en cientos de miles de euros, y pidió una evaluación independiente para medir su impacto real.
Guerrero subrayó la necesidad de contar con datos concretos y auditorías externas que avalen el uso adecuado de las subvenciones. Además, planteó si una inversión en infraestructuras turísticas permanentes no resultaría más beneficiosa a largo plazo para el sector.
Por su parte, el consejero de Turismo, Nicola Cecchi, defendió el programa con firmeza, destacando que “Ceuta Emociona” ha sido un motor clave para el turismo local. Desde su lanzamiento en julio de 2022, se han ejecutado cinco promociones, con una sexta en curso y un presupuesto de 400.000 euros. Según Cecchi, estas ayudas, que cubren hasta el 70 % de las empresas del sector turístico, incluyen bonificaciones de 25 euros para la primera noche de estancia, fomentando visitas más largas.
El consejero presentó datos que, según él, respaldan el éxito de la iniciativa: cada visitante gasta un promedio de 202,80 euros en la ciudad, lo que ha generado un aumento en el número de turistas, especialmente en el ámbito deportivo. Además, destacó que el programa ya se ha ejecutado casi en su totalidad.
Cecchi también ironizó sobre sentirse "más tranquilo" gracias al recién aprobado Plan Director de Turismo. Respondió a las críticas afirmando que no invertir en bonificaciones al transporte, como los descuentos en barcos, sería equivalente a “levantar un muro” contra el desarrollo turístico.
En su intervención, Cecchi comparó la situación de Ceuta con ciudades como Málaga, que dispone de un aeropuerto internacional y una sólida infraestructura hotelera, argumentando que Ceuta aún está lejos de alcanzar ese nivel.
El debate evidenció la tensión entre el uso de incentivos temporales y la necesidad de infraestructuras duraderas para fortalecer el turismo. Así, se planteó el reto de diseñar un modelo sostenible que optimice los recursos y maximice los resultados a largo plazo.