El Gobierno defiende la accesibilidad a las playas pese a los ascensores 'fuera de servicio'

El Ejecutivo local sostiene que los arenales de La Ribera y El Chorrillo cuentan con accesos para personas con movilidad reducida mientras el PSOE denuncia que los ascensores siguen sin funcionar a las puertas de la temporada de playas

Ascensor de la playa de la Ribera
photo_camera Ascensor de la playa de la Ribera

Los ascensores de La Ribera y El Chorrillo siguen sin moverse a finales de marzo, pero el Gobierno de la Ciudad insiste en que la accesibilidad está garantizada. El portavoz, Alejandro Ramírez, salió este martes al paso de la denuncia del PSOE, que acusa al Ejecutivo de mantener bloqueado el acceso a las personas con movilidad reducida.

Ramírez, sin embargo, sostiene que no hay tal bloqueo. Según explicó ante los periodistas, quienes necesiten llegar a la arena pueden hacerlo “tanto por la Plaza de África como por la primera zona del Chorrillo”. Es decir, que aunque los ascensores sigan cerrados, alternativas —dice— hay, aunque los socialista denunciaron "endientes pronunciadas y tramos incómodos".

Los ascensores, para mayo

El portavoz situó la puesta en marcha de los elevadores justo antes del arranque oficial de la temporada de playas, el 15 de mayo. No antes. El motivo: el servicio de mantenimiento y custodia no se activa hasta esas fechas. Y sin ese personal, los ascensores no funcionan.

Recordó también que fuera de la temporada de baño muchos servicios de playa se apagan, y los ascensores entran en ese paquete. Una lógica que el Gobierno mantiene desde hace años, aunque no siempre convence a quienes reclaman accesibilidad permanente.

¿Funcionamiento todo el año? Quizá, pero…

Aun así, Ramírez dejó entreabierta una puerta: estudiar que los ascensores operen durante los doce meses. No lo prometió, pero lo puso sobre la mesa. Eso sí, advirtió de que no sería tan sencillo. Habría que coordinar a varios servicios —entre ellos AMGEVICESA, responsable de la custodia— y ver si el presupuesto lo permite.

Y luego está el factor humano: la afluencia. El portavoz recordó que en invierno las playas se quedan casi vacías y que "no invita a pasear por la playa". Aun así, aseguró que el Gobierno está dispuesto a analizar la propuesta.

Por ahora, la foto es la misma: ascensores cerrados con un debate que vuelve cada primavera.