'Ceuta Lines', que se denomina como 'La Naviera de la Ciudad', tendría todo dispuesto para comenzar a operar en el Estrecho, en la línea Ceuta-Algeciras. Fuentes cercanas a la naviera dejan entrever que el Puerto de Ceuta tendría soluciones para los atraques de las cuatro navieras, en el caso de que finalmente la naviera de la compañía Trasmapi recibiera el visto bueno para comenzar a operar entre las dos orillas del Estrecho. Pese a que el Puerto de Ceuta sólo tiene operativos dos atraques, se establecería un sistema de rotaciones en el que sólo entraría 'Ceuta Lines' y en las esperas estaría ubicado en el Muelle España. Pero no sucede lo mismo en el Puerto de Algeciras y no es una novedad. De hecho, hace poco más de dos años, la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras denegó el acceso a la naviera y todo indica que en Algeciras están enrocados en la misma postura.
Resulta incomprensible que un puerto como el de Ceuta, con unas dimensiones muchísimo más reducidas, haya encontrado una solución para dar cobertura a cuatro rotaciones de 'Ceuta Lines', en las franjas horarias que dejan libres las navieras que operan entre ambos puertos, y el de Algeciras no se haya mostrado predispuesto a buscar una respuesta a la necesidad de ubicar a una nueva naviera.
Las trabas que presenta la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras al grupo empresarial balear 'Servicios y Concesiones Marítimas Ibicencas' (Sercomisa), que opera bajo la marca Trasmapi, suscita una pregunta: el por qué de la obstaculización a 'Ceuta Lines', y qué motivos había detrás de la primera negativa. La denegación de los permisos por parte de puerto de Algeciras resultó “incomprensible” para Trasmapi porque el argumento de falta de espacio para operar sonaba “inverosímil”. Así, Trasmapi presentó una reclamación patrimonial contra el puerto de Algeciras con la que aspiraba a un doble objetivo: ser resarcida del daño económico que suponía no operar y tener el barco, que había comprado para prestar servicio desde Ceuta, paralizado y que luego vendió a una naviera griega, así como arrancar el compromiso de obtener las garantías de que podría operar en las mismas condiciones que el resto de navieras cuando obtuviese el permiso.
Trasmapi había previsto empezar a operar en junio de 2022 en el Estrecho a través de Ceuta Lines. Para ello, había depositado un aval de más de un millón de euros y se había comprometido a operar un mínimo de dos años, en tanto que se trata de un ruta de interés general. La denegación de autorización por parte de la Autoridad Portuaria de Algeciras, sin embargo, frustró los planes de Trasmapi.
En su nuevo intento, Algeciras no está mostrando mejor predisposición que en 2022 pese a que para Ceuta supondría una mejora en las conexiones con la península y más aún con una empresa que tiene el interés de operar por y para Ceuta.

