Aniversario con memoria y gratitud

Cruz Blanca celebra 50 años en Ceuta: “Volver aquí es regresar al origen”

La delegada del Gobierno y responsables del Ejecutivo local han acompañado a la familia de Cruz Blanca en su 50 aniversario, un homenaje a la obra que el hermano Isidoro inició en la ciudad en los años 60 y que hoy sigue viva en las casas familiares

Aniversario Cruz Blanca
photo_camera El hermano Martell, durante el acto institucional celebrado en Ceuta con motivo del 50 aniversario de la congregación

La congregación de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca conmemora en Ceuta medio siglo de entrega a los más vulnerables con una jornada marcada por la emoción, los recuerdos y los reconocimientos institucionales.

Aniversario Cruz Blanca
Acto institucional por el aniversario de Cruz Blanca

La familia de Cruz Blanca está de aniversario. Este martes, 1 de julio, la congregación ha celebrado en Ceuta sus 50 años de vida canónica, medio siglo de entrega silenciosa y trabajo constante junto a quienes más lo necesitan. La efeméride ha reunido en la ciudad a responsables institucionales, religiosos y a quienes, día tras día, hacen posible el proyecto de los Hermanos Franciscanos en la ciudad.

Una eucaristía y un acto institucional han centrado el programa de conmemoración. La misa ha estado seguida por un acto oficial al que han asistido la delegada del Gobierno, Cristina Pérez; la consejera de Servicios Sociales, Nabila Benzina; la directora general del área, Adela Nieto; el coronel del Tercio Duque de Alba 2º de la Legión, Cayetano José Martínez Alonso, y el vicario de Ceuta, Francisco Jesús Fernández Alcedo. Durante la ceremonia se ha rendido homenaje a distintas personas y entidades que han acompañado a la congregación en este medio siglo de trayectoria.

Miguel Martell Cruz Blanca
Miguel Martell, Superior General de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca

El Hermano Luis Miguel Martell Puyal, Superior General de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, ha atendido a los medios con emoción contenida. No oculta que esta celebración, más allá del carácter canónico, tiene un valor especialmente simbólico para Ceuta: “Tenemos que pensar que el hermano Isidoro llega a Ceuta en los años 60. Aquí trabaja como meteorólogo en el Monte Hacho, y desde allí miraba una casita cercana, en la ermita de San Antonio. Allí empieza a acoger a quienes no tenían adónde ir tras recibir el alta hospitalaria. Así nacen nuestras casas familiares”, recuerda.

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Para Martell, Ceuta representa mucho más que un punto de partida. Es, en sus palabras, “volver a lo original, a los orígenes. Para cualquier hermano de Cruz Blanca, Ceuta es un referente permanente. La labor iniciada aquí se ha extendido hoy a muchos otros lugares, pero esta ciudad sigue siendo nuestra raíz”.

El hermano relata historias que marcan, que permanecen. Como la de un hombre llegado en barco hace más de una década, enfermo y sin apoyo. “Vivió mucho tiempo en la playa, sin nadie que se hiciera cargo de él. Llegó a nuestra casa en condiciones muy lamentables. Hoy forma parte de nuestra familia. Es un ser entrañable”, cuenta, sin perder de vista la dimensión humana que sostiene toda la obra de la congregación.

Aniversario Cruz Blanca

“Estar atentos a quienes la vida ha dejado al borde del camino” es, resume, el principio que ha guiado estos cincuenta años. Y seguirá guiando el futuro.

En una ciudad donde la red de acogida es frágil, la presencia de Cruz Blanca ha sido, y es, un pilar silencioso y firme. Medio siglo después, el compromiso sigue intacto. Porque, como concluye Martell, “cuando tú estás atento a esa realidad, hay que poner soluciones, no vale con quejarse”.