Bienestar animal

¿Está el agua de la EDAR está detrás de la parálisis que afecta a las gaviotas en Ceuta?

El colectivo animalista Cuenta Conmigo Ceuta pide a Sanidad que analice las balsas de la EDAR tras detectarse nuevos casos del síndrome parético en gaviotas ceutíes

Mar gaviotas
photo_camera Mar gaviotas

La asociación Cuenta Conmigo Ceuta alerta de que las balsas de depuración del Monte Hacho podrían ser un foco de la bacteria Clostridium botulinum, vinculada al “síndrome parético” que desde hace años diezma la población de gaviotas en la ciudad.

La aparición de gaviotas con síntomas de parálisis vuelve a despertar la alerta sobre la calidad del agua que consumen estas aves en Ceuta. La asociación en defensa del bienestar animal Cuenta Conmigo Ceuta ha lanzado una advertencia: las balsas de depuración abiertas situadas en el Monte Hacho podrían estar favoreciendo la propagación de la bacteria Clostridium botulinum, causante del denominado “síndrome parético”.

Quienes pasean por la zona conocen bien estos estanques. Se trata de depósitos donde se trata el agua residual antes de destinarla al baldeo de calles o al riego de jardines. Sin embargo, también son un punto de acceso libre para las aves, que encuentran allí un lugar donde hidratarse. “Las gaviotas beben de esas balsas, y si se confirma la presencia de la bacteria, estarían en riesgo constante de contagio”, advierte la entidad.

El Clostridium botulinum prolifera en aguas contaminadas, suelos húmedos y restos orgánicos en descomposición. Condiciones, recuerdan los especialistas, que son frecuentes en las balsas abiertas de depuración. La toxina botulínica que produce esta bacteria se ha identificado como responsable del síndrome que, desde hace años, merma la población de gaviotas en la ciudad.

Un síndrome ignorado por las administraciones

El problema no es nuevo. Según un informe firmado por los expertos Lucía Soliño, Salvador García, María Victoria Mena, Begoña Ben, Ignacio Munilla y Vicente Piorno, desde hace más de una década se vienen registrando numerosos casos del llamado “síndrome parético” o “síndrome paralizante” en aves costeras, especialmente en gaviotas comunes.

Los investigadores apuntan que la parálisis y el resto de síntomas asociados al síndrome pueden deberse a distintas patologías, aunque su origen concreto sigue siendo incierto. Pese a los miles de casos registrados en España y Portugal, las administraciones ambientales apenas han prestado atención al fenómeno, en parte porque estas aves no figuran entre las especies protegidas o amenazadas.

El estudio alerta de que, cuando las especies afectadas son abundantes o consideradas molestas, raramente se activan protocolos para recoger ejemplares o tomar muestras. “El resultado es que la causa de su muerte queda sin esclarecer”, advierten los autores, que reclaman un mayor compromiso de las autoridades.

Las especies más afectadas son la gaviota patiamarilla (Larus michahellis), la sombría (Larus fuscus) y la reidora (Chroicocephalus ridibundus). Todas ellas comunes en la fauna ibérica, ya sea como reproductoras o como invernantes. Aunque suelen percibirse como abundantes —y en ocasiones incómodas en entornos urbanos— lo cierto es que sus poblaciones están en retroceso. Prueba de ello es que la gaviota patiamarilla acaba de ser calificada como “Casi Amenazada” en el recién editado Libro Rojo de las Aves de España.

Llamamiento a Sanidad

Ante esta situación, Cuenta Conmigo Ceuta insta a la Consejería de Sanidad a actuar “con urgencia” para confirmar o descartar la presencia de la bacteria en estos depósitos. “Es necesario proteger a las aves y prevenir nuevos brotes”, reclama el colectivo.

El llamamiento se suma a la preocupación creciente entre vecinos y organizaciones ambientales que advierten de la fragilidad del ecosistema urbano de Ceuta, donde la convivencia entre fauna silvestre y gestión de residuos mantiene abiertas incógnitas sobre los riesgos sanitarios.