"Desde marzo de este año, Ceuta sufre una grave falta de atención pública en salud mental, especialmente en lo que respecta a menores y adolescentes. La ausencia de una atención suficiente, continuada y especializada ha dejado a numerosos jóvenes sin seguimiento clínico, sin diagnóstico y sin apoyo profesional, generando una profunda situación de angustia, indefensión y desprotección en sus familias", claman desde la Asociación TDAH Ceuta.
La situación es especialmente "alarmante en los casos de menores y adolescentes con depresión e ideación suicida, que permanecen sin una atención adecuada por parte del sistema público de salud. Muchos de ellos no cuentan con revisiones periódicas ni con un seguimiento especializado, lo que pone en riesgo directo su salud y su vida".
En numerosos casos, y siguiendo las indicaciones de los profesionales sanitarios, las familias se ven obligadas a tomar la difícil decisión de iniciar tratamientos farmacológicos para proteger a sus hijos e hijas en contextos de alta vulnerabilidad. Sin embargo, una vez comenzada la medicación, "no existe el acompañamiento clínico necesario para su revisión, ajuste y control", lo que genera una enorme inseguridad. La estabilidad emocional y el bienestar de estos menores dependen de un seguimiento especializado continuado, al menos cada tres meses, algo que actualmente el sistema público de salud en Ceuta no está garantizando.
La reciente noticia sobre la externalización de 4.000 consultas y la derivación de especialidades fuera del sistema público confirma lo que se viene denunciando desde hace meses: "la sanidad pública en Ceuta está siendo abandonada y progresivamente privatizada", mientras las personas más vulnerables quedan sin atención adecuada.
Cuando esta grave situación fue denunciada públicamente, "INGESA negó los hechos y acusó de mentir a quienes alertaban del deterioro de la atención sanitaria. Hoy, las decisiones adoptadas y los datos conocidos demuestran claramente quién decía la verdad y quién no".
Desde la Asociación TDAH Ceuta se exigen responsabilidades inmediatas, el refuerzo urgente de profesionales de salud mental y una atención pública digna, humana, cercana y continuada. "La salud mental en Ceuta, y especialmente la vida de menores y adolescentes en situación de riesgo, no puede seguir esperando".