La puerta del Hospital Universitario de Ceuta acogió este lunes 25 de mayo, a las 11:30 horas, una concentración convocada por la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Comisiones Obreras y la Federación de Servicios Públicos de Unión General de Trabajadores para reclamar la reclasificación profesional de los colectivos de Técnicos Medios y Superiores del Sistema Nacional de Salud (SNS).
La movilización tuvo como objetivo exigir que los técnicos de grado medio pasen del grupo C2 al C1 y los técnicos superiores del C1 al grupo B, en cumplimiento de lo establecido en el Acuerdo Marco para una Administración del Siglo XXI y en el artículo 76 del Estatuto Básico del Empleado Público.
La lectura del manifiesto corrió a cargo de Pablo Caballero, secretario de Organización de CCOO, y de María Luisa Fernández, responsable de Sanidad de UGT, quienes denunciaron el retraso acumulado en la aplicación de una medida que, según recordaron, debía haberse implantado plenamente en el año 2023.
Caballero aseguró durante su intervención que los sindicatos se concentraban para “alzar la voz contra un incumplimiento que ya no admite más excusas ni más retrasos”, lamentando que, cuatro años después de la firma del acuerdo entre el Gobierno y las organizaciones sindicales, la reclasificación siga sin hacerse efectiva.
El representante sindical denunció que miles de técnicos continúan encuadrados en “una clasificación profesional obsoleta” que no reconoce ni su formación ni las competencias y responsabilidades que desempeñan diariamente dentro del sistema sanitario público.
Asimismo, recordó que tras la implantación en 2011 del Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior, el proceso de adaptación de las nuevas titulaciones debía considerarse culminado, por lo que la actualización de los grupos profesionales “no es una concesión, sino una obligación legal y una cuestión de justicia profesional”.
Caballero señaló directamente al Ministerio de Hacienda como responsable del bloqueo, al asegurar que la autorización de la transferencia económica necesaria permitiría al Ministerio de Sanidad ejecutar de forma inmediata la reclasificación. “No hablamos de privilegios, hablamos de derechos, de dignidad profesional, de igualdad y de convergencia europea”, afirmó.
Por su parte, María Luisa Fernández mostró el malestar de UGT ante la falta de avances y advirtió de que las organizaciones sindicales continuarán intensificando las movilizaciones si persiste la situación actual.
“No aceptamos más demoras”, subrayó Fernández, quien calificó el bloqueo de Hacienda como “un incumplimiento del acuerdo marco y una falta de respeto hacia unos profesionales imprescindibles para el funcionamiento del sistema sanitario público”.
La representante sindical añadió que esta situación “perpetúa la precarización del colectivo” y frena la modernización tanto de las administraciones públicas como del propio Sistema Nacional de Salud.
Durante la concentración, ambos sindicatos reclamaron la aprobación inmediata de la dotación económica necesaria para ejecutar la reclasificación profesional, el cumplimiento íntegro del acuerdo firmado en 2022 y el reconocimiento académico, profesional y europeo que corresponde a las titulaciones y competencias de los técnicos sanitarios.
“La dignidad profesional no se regala, los derechos no se aplazan y los acuerdos se cumplen”, concluyó Fernández ante los asistentes.