La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales ha renovado su compromiso con la lucha contra las adicciones en el marco del Día Mundial contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que este año se celebra bajo el lema de Naciones Unidas: “La evidencia es clara: debemos invertir en prevención”. Coincidiendo con esta jornada, el Plan sobre Drogas y Otras Conductas Adictivas (PSDOCA) ha hecho público un balance que recoge cifras récord en acciones preventivas, asistencia sanitaria y programas de inserción social.
Prevención: más de 3.000 jóvenes y 400 familias formadas
El área de Prevención del PSDOCA ha alcanzado durante el último año una cobertura sin precedentes. Más de 3.000 estudiantes de secundaria, Formación Profesional y universidad han participado en el programa Skapa de Adicciones, y se ha ampliado la oferta formativa a la educación de adultos, centros culturales y colectivos en riesgo. Además, se han consolidado los talleres dirigidos a familias, con más de 400 hogares implicados en la mejora de competencias educativas y preventivas.
La estrategia también ha abarcado el ámbito comunitario, con formaciones en instituciones penitenciarias y la continuidad del dispositivo RULE, que interviene en contextos de ocio nocturno con más de 4.000 actuaciones anuales. En esta línea, se han impulsado por segundo año consecutivo los Juegos Universitarios del Campus de Ceuta, dirigidos a la promoción de hábitos saludables entre la población joven.
Cambios en los patrones de consumo
Los últimos datos de las encuestas EDADES 2024 y ESTUDES 2023 muestran una radiografía del consumo de drogas en Ceuta. El alcohol sigue siendo la sustancia más consumida entre la población general (73,1%), aunque se observa un aumento preocupante en el uso de hipnosedantes (31,8%) y analgésicos opioides (24,8%), ambos por encima de la media nacional. En cuanto a drogas ilegales, el cannabis registra una prevalencia del 30%, y la cocaína, del 5,4%, con una tendencia a la baja respecto a 2022.
En la población escolar (14-18 años), el consumo de alcohol, tabaco y cannabis se sitúa por debajo del promedio nacional, pero persiste la preocupación por las edades tempranas de inicio, especialmente en alcohol (14,5 años de media). También se detecta un repunte del uso de cigarrillos electrónicos (vaper), mientras que el consumo de hipnosedantes y opioides en este grupo es residual.
Asistencia: auge de la demanda por cocaína y perfil socioeconómico elevado
La Unidad de Conductas Adictivas (UCA) ha atendido en 2024 a un total de 350 personas. La cocaína se consolida como la sustancia que genera más demanda de tratamiento (36,7%), seguida por los opiáceos y el cannabis (ambos con un 21,4%). El alcohol, el juego patológico y las benzodiacepinas presentan cifras estables.
Uno de los cambios más notables es la transformación del perfil del usuario: el consumidor que acude a tratamiento ya no responde al estereotipo marginal, sino que tiene un nivel socioeconómico más elevado. A lo largo del año se han realizado 3.552 intervenciones, y 50 pacientes han sido diagnosticados con patología dual (adicción junto a trastorno mental), de los cuales el 92% son hombres. Además, la UCA ha reforzado la atención a población reclusa, con 33 internos atendidos desde el centro penitenciario.
Inserción laboral: 81% de éxito en programas de integración
El Área de Inserción del PSDOCA ha trabajado con 82 personas (57 usuarios y 25 familiares), priorizando el acceso al empleo, la formación y el acompañamiento psicosocial. Un 81% de los participantes ha conseguido insertarse laboralmente a través del Plan de Empleo, la intermediación laboral, talleres y bolsas de trabajo. La mayoría son hombres de entre 46 y 65 años, con cargas familiares y un nivel formativo básico.
La intervención también ha incluido actividades de musicoterapia, formación con certificados profesionales y más de 5.400 horas de capacitación, en un modelo que articula empleo, salud y bienestar.
Actividades conmemorativas y retos pendientes
Como parte de la conmemoración, el PSDOCA ha participado en la XXX Carrera Nocturna de San Juan y ha lanzado un programa de intervención en adicciones en barriadas, acercando sus recursos a asociaciones vecinales con el objetivo de fomentar la implicación comunitaria.
Desde el Plan se subraya la necesidad de formar agentes preventivos en todos los ámbitos (educativo, familiar, laboral y sanitario), así como de avanzar en la regulación del acceso a bebidas energéticas y alcohol entre menores. El próximo paso será la implementación de la futura Ley de Prevención del Consumo de Alcohol en Menores.
También se propone el desarrollo de talleres de crecimiento personal para jóvenes con carencias emocionales, así como campañas de sensibilización sobre adicciones comportamentales como las apuestas online, cuyo auge preocupa especialmente en población joven.
El Plan sobre Drogas de Ceuta sigue apostando por una respuesta integral que combina prevención, asistencia y reintegración social, con el objetivo de construir una ciudad más saludable, informada y resiliente frente a las adicciones.