El sindicato CSIF, en la visita a la ciudad de su presidente nacional, Miguel Borra, ha recalcado los problemas que aquejan al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en Ceuta, subrayando la falta de atención por parte de Madrid y las consecuencias que ello tiene tanto para los trabajadores como para los pacientes y sociedad en general.
El sindicato con mayor representación en el sector público y con un crecimiento notable en el sector privado ha expresado su preocupación por lo que consideran “una gran despreocupación” por parte del órgano gestor en Ceuta y Melilla. Recalca como “especialmente relevante” la situación de los únicos hospitales bajo su gestión directa en España, que, según el CSIF, no reciben la atención que requieren para operar de manera eficiente. Esta situación se agrava tras el nombramiento de la ministra de Sanidad, Mónica García, como miembro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que, a juicio de CSIF, parece haber desviado las prioridades ministeriales.
El sindicato criticó que, en lugar de abordar los problemas estructurales de INGESA, desde el Ministerio se limita a resaltar los salarios de los profesionales sanitarios como si ello fuese un justificante para la inacción. La ejecutiva nacional de CSIF ha reiterado su compromiso de trasladar estos problemas al Ministerio durante una próxima reunión, con la esperanza de encontrar soluciones concretas.
'Zona de Difícil Cobertura' aún sin soluciones
El déficit de profesionales sanitarios en España, un problema destacado recientemente por la OCDE, también golpea a Ceuta con especial dureza. La ratio de médicos y enfermeras en el país, de 6,2 por cada 1.000 habitantes, está muy por debajo de la media europea, y esta carencia se siente aún más en zonas como Ceuta y Melilla, que enfrentan dificultades adicionales por su ubicación geográfica.
CSIF ha insistido en que la declaración de estas ciudades como "Zonas de Difícil Cobertura", aprobada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), no ha derivado en mejoras concretas. Aunque el Ministerio reconoce la problemática en las mesas sectoriales, las soluciones parecen quedar en el aire.
Otra cuestión que preocupa al sindicato es la falta de resolución de conflictos históricos, como el que afecta a los servicios de emergencias 061 y SUAP. Desde un pacto firmado en 2007, las condiciones laborales de los trabajadores de estos servicios se han deteriorado, generando un ambiente de frustración que podría desembocar en acciones legales ante la inacción administrativa.
Demandas no atendidas
El sindicato también denunció la falta de integración de las nuevas categorías profesionales aprobadas en el BOE, así como la falta de reconocimiento de las extensas horas de guardia que realizan los médicos especialistas. A pesar de que los problemas y las posibles soluciones han sido presentados a los Servicios Centrales de INGESA, la respuesta ha sido una mirada “hacia otro lado”, según CSIF.
Además, los continuos aplazamientos de decisiones, bajo el argumento de estar pendientes de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado o de la Función Pública, solo han servido para dilatar en el tiempo las soluciones, dejando a los profesionales y pacientes en un estado de incertidumbre.
Un compromiso firme para CSIF
Ante este panorama, CSIF reafirma su compromiso de seguir luchando para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores sanitarios y garantizar un servicio de calidad para los ciudadanos de Ceuta. La organización subraya que no cejará en su empeño de conseguir que se implementen las medidas necesarias para resolver estas problemáticas.
La próxima reunión entre la ejecutiva nacional del sindicato y el Ministerio de Sanidad será una oportunidad clave para que estas demandas sean escuchadas y atendidas. Mientras tanto, CSIF continuará trabajando en todos los frentes posibles para que la sanidad en Ceuta no quede relegada a un segundo plano.