La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha instado este lunes a las aseguradoras sanitarias que operan en las mutualidades de funcionarios a mejorar las condiciones económicas que ofrecen a médicos y centros hospitalarios, con el objetivo de preservar la calidad asistencial y la viabilidad del actual modelo de atención sanitaria.
La organización sindical ha expresado su preocupación ante la creciente retirada de grupos hospitalarios de los convenios con Mugeju e Isfas —las mutuas correspondientes a los funcionarios de Justicia y Defensa—, una situación que, en su opinión, evidencia el deterioro progresivo del sistema. A ello se suma la renuncia de la aseguradora DKV a participar en el último concierto sanitario, así como la negativa de Sanitas y Mapfre a integrarse en Mugeju, factores que, en conjunto, agravan la incertidumbre sobre el futuro del mutualismo administrativo.
“Esta reducción de la oferta médica es un síntoma alarmante que pone en riesgo la sostenibilidad del modelo”, alertan desde CSIF, reclamando la intervención de la Administración para garantizar la calidad del servicio sanitario que reciben los funcionarios adscritos a estas mutualidades.
Por otro lado, la mutualidad Muface —la más numerosa del sistema— tiene previsto firmar tras Semana Santa el nuevo concierto sanitario para los próximos tres años, que entrará en vigor en mayo. Sin embargo, los datos difundidos por el último Consejo de la mutualidad reflejan una pérdida de más de 45.000 asegurados a fecha 31 de enero de 2025, casi el doble que el año anterior. Desde CSIF apuntan a la crisis en la negociación del concierto como una de las principales causas de esta fuga de mutualistas, aunque recuerdan que durante los meses de mayo y junio se permitirá la reincorporación de quienes optaron por pasar a la Seguridad Social.
El sindicato exige al Gobierno que garantice la estabilidad y continuidad del modelo de mutualismo administrativo, “que ha demostrado ser eficaz durante décadas”, y rechaza que el reciente informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AiREF) se utilice como argumento para desmantelarlo. “Es urgente recuperar la calidad asistencial perdida debido a la insuficiente financiación de los últimos conciertos”, concluyen.