Día Mundial contra el VIH

Día Mundial contra el VIH: “El estigma sigue siendo uno de los grandes obstáculos”

El doctor Julián Domínguez, jefe de Medicina Preventiva del Hospital Universitario de Ceuta, analiza en el Día Mundial contra el VIH los avances médicos, el problema del diagnóstico tardío y la necesidad de combatir el estigma

Julián Domínguez, jefe del servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública en el Hospital Universitario de Ceuta
photo_camera Julián Domínguez, jefe del servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública en el Hospital Universitario de Ceuta

Cada 1 de diciembre, el Día Mundial contra el VIH vuelve a poner el foco en una realidad que, pese a los avances, sigue exigiendo atención, recursos y empatía. El doctor Julián Domínguez, responsable de Medicina Preventiva y Salud Pública en el Hospital Universitario de Ceuta, repasa dónde estamos y qué queda por hacer.

“El VIH es tratable y prevenible, pero aún muy marcado por desigualdades y estigma”

Para Domínguez, esta fecha sigue teniendo la misma carga simbólica que hace décadas: recordar que el VIH no ha desaparecido. “Es una infección crónica, tratable y prevenible, pero todavía muy asociada al diagnóstico tardío y al estigma”, señala. El especialista insiste en que la clave está en reforzar la prevención, la detección precoz y garantizar que todo el mundo acceda al tratamiento en cuanto lo necesite.

Diagnóstico y tratamiento: avances claros, pero con una asignatura pendiente

El mapa nacional muestra cifras esperanzadoras: más del 90% de las personas con VIH están diagnosticadas y tratadas, y la inmensa mayoría tiene la carga viral suprimida. Estamos cerca del objetivo internacional marcado por ONUSIDA (95–95–95). Pero hay un dato que preocupa: casi la mitad de los nuevos diagnósticos siguen siendo tardíos. “Esto impacta directamente en el pronóstico y aumenta el riesgo de transmisión”, alerta el doctor.

Por qué seguimos llegando tarde a la prueba

La explicación es amplia, pero clara. En lo social, pesa la baja percepción del riesgo, el miedo al resultado y el estigma. En lo sanitario, factores más cotidianos: menos tiempo en consulta, urgencias saturadas y la dificultad de aplicar de forma constante las guías de diagnóstico precoz. “Si no se ofrece la prueba, el diagnóstico tarda. Y cada retraso importa”, subraya Domínguez.

El estigma, un enemigo que sigue muy presente

A pesar de la información y los avances médicos, el estigma continúa siendo un muro. Afecta más a colectivos vulnerables —hombres que tienen sexo con hombres, personas trans, trabajadoras sexuales, personas migrantes—, pero se cuela en toda la sociedad. El especialista recuerda que el estigma no solo frena pruebas y tratamientos: deteriora la calidad de vida y la adherencia. “Es un obstáculo sanitario y social. Combatirlo es una obligación de todos”.

La prevención se diversifica: PrEP, PEP e “indetectable = intransmisible”

En los últimos años, la prevención ha dado un salto importante. Domínguez destaca varias herramientas:

  • PrEP (profilaxis preexposición), disponible en formato diario o “a demanda”.
  • PEP, la profilaxis tras una exposición de riesgo.
  • Los tratamientos de larga duración, con inyecciones que podrían ser semestrales.
  • Y una de las ideas más liberadoras: “carga viral indetectable = intransmisible”.

“Una persona en tratamiento con carga viral indetectable no transmite el VIH por vía sexual. Este mensaje salva vidas y reduce estigma”, recalca.

Nuevos hábitos, nuevas vías de transmisión

El perfil de transmisión también ha cambiado. En España y Europa, la vía sexual es la más frecuente, especialmente entre hombres gais y bisexuales. La transmisión por uso de drogas inyectadas ha caído, aunque siguen apareciendo patrones asociados a apps de contactos y movilidad internacional. La transmisión heterosexual también mantiene un peso importante.

Educación sexual, una herramienta que aún no recibe el impulso necesario

Para el jefe de Medicina Preventiva, la educación sexual integral sigue siendo la gran aliada contra el VIH. “Cuando se imparte bien, reduce riesgos, mejora el uso del preservativo y ayuda a desmentir mitos”, señala. Un problema: no siempre llega de forma continua y con contenidos actualizados.

Los retos del Hospital Universitario de Ceuta

Domínguez reconoce que Ceuta comparte desafíos con otros hospitales del país:

  • Mejorar el diagnóstico oportunista en urgencias y hospitalización.
  • Asegurar derivaciones rápidas a la unidad de VIH en Medicina Interna.
  • Mantener equipos multidisciplinares estables.
  • Seguir formando al personal sanitario para evitar actitudes discriminatorias.

Mirando al futuro: motivos para creer en el objetivo “cero muertes”

Pese a todo, el experto se muestra optimista: “Hoy, una persona con VIH que se trata a tiempo tiene una esperanza y calidad de vida similares a la población general”. Los avances, dice, permiten pensar que el objetivo de cero muertes por sida para 2030 es alcanzable.

“La prueba, el tratamiento y la empatía son esenciales”

Su mensaje final es simple y directo: “Hacerse la prueba, iniciar tratamiento pronto y mantenerlo convierte el VIH en una infección controlada. Y lo más importante: una persona con carga viral indetectable no transmite el virus. Cuidar la salud sexual y combatir el estigma es responsabilidad de todos”.

Un recordatorio necesario en un día que, cada año, reafirma la misma idea: información, prevención y empatía salvan vidas.