Formación INGESA en Ceuta: más de 1.000 profesionales sanitarios formados en 2025

El INGESA impartió 35 actividades formativas en Ceuta durante 2025 y formó a 1.016 profesionales sanitarios, con una apuesta clara por la formación continuada y los formatos online y semipresenciales

formación ingesa

El INGESA cerró 2025 con un dato que, visto desde fuera, impresiona: más de mil profesionales sanitarios de Ceuta pasaron por alguno de los cursos organizados por la Unidad de Formación Continuada. En total, fueron 35 actividades —“un total de 35 actividades formativas”, recoge señala la institución que dirige Jesús Lopera— que abarcaron desde sesiones presenciales hasta formatos online y semipresenciales.

Un sistema que se mueve por dentro

La cifra final, 1.016 personas formadas, da una idea del movimiento interno que vive la sanidad pública ceutí. No es un titular grandilocuente, es simplemente lo que hay: un sistema que intenta ponerse al día en un sector donde los avances no esperan a nadie. “En conjunto, estas acciones han permitido formar a 1.016 profesionales sanitarios”, recuerda el informe.

Presencial, online y semipresencial

La mayoría de los cursos fueron presenciales (22), aunque el formato online —8 actividades— sigue ganando terreno, quizá porque permite a muchos profesionales encajar la formación entre turnos, guardias y vida personal. Los semipresenciales, cinco en total, completan el menú.

Ellas, mayoría en las aulas

En participación, las mujeres vuelven a ser mayoría: 735 alumnas frente a 281 hombres. No es una sorpresa para quien conozca la realidad de los centros sanitarios, pero sí un dato que confirma la tendencia.

La pantalla como aula habitual

Las horas totales de formación suman 534, con un reparto bastante equilibrado entre modalidades. La mitad fueron online, lo que evidencia que la pantalla se ha convertido en aula habitual incluso en un sector tan práctico como el sanitario.

Formación continuada como salvavidas

Desde el INGESA insisten en que todo esto forma parte de su apuesta por mantener actualizados a los equipos y sostener la calidad asistencial. Más allá de la frase institucional, lo cierto es que la formación continuada se ha convertido en una especie de salvavidas para un sistema que necesita adaptarse rápido a los cambios.