Ciudad Real acoge desde este miércoles y hasta el 23 de mayo el V Congreso Nacional y II Internacional de Derecho de la Discapacidad, un encuentro que reúne a más de 300 personas expertas del ámbito jurídico, académico e institucional bajo un lema contundente: "Salud mental y derechos humanos".
La cita, organizada por el CERMI y la Fundación Derecho y Discapacidad, en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y la asociación Laborvalía, pretende ir más allá del diagnóstico: busca transformar. Lo ha subrayado el rector de la UCLM, Julián Garde, durante la apertura del foro, reivindicando la discapacidad como “una seña de identidad” de la institución.
El congreso combina la participación presencial —con casi 200 asistentes en el Campus de Ciudad Real— y virtual, en un formato híbrido que amplifica el debate. Entre los ponentes, voces que sacuden conciencias, como la de Basilio García Copín, presidente de ACEFEP, que intervino en una de las mesas moderadas por Mª Carmen Navarro, presidenta de la Federación de Salud Mental de Castilla-La Mancha.
García Copín no leyó un discurso. Habló de su vida. "Tras nueve años deambulando por las calles de Ceuta, aparecí en ACEFEP. Fundé un taller de narrativa que aún sigue vivo. Me impliqué en la Junta Directiva. Mi consejo es claro: descubrir tu potencial y talento. Participar es la oportunidad".
Reivindicó el poder de un lenguaje que no lastime. "Un lenguaje en positivo ayudaría a nuestro colectivo a descreer nuestras limitaciones, a salir del aislamiento", dijo. Denunció el automatismo de ciertas prácticas psiquiátricas: “Si la persona que te recibe ya va con grilletes, la resolución automática es atarte a una cama. No son incidencias, es práctica habitual”. Citó al activista Francisco Rubio para reforzar la crítica.
Para él, la verdadera inclusión parte de una idea: el proyecto vital. "Hace 15 años aprobé unas oposiciones. Para mí, ese fue el día de la liberación".
Más allá del papel
El comisionado del congreso y patrono de la Fundación Derecho y Discapacidad, Antonio Luis Martínez-Pujalte, lo dejó claro: “Este foro no es solo para reflexionar, sino para generar propuestas normativas reales”. En esta edición, centrada en la salud psicosocial, se pone sobre la mesa un dato demoledor: se trata del colectivo con mayor tasa de desempleo y mayores restricciones de derechos.
Las instituciones públicas, representadas en la inauguración por la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano; el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares; y el presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde, coincidieron en la urgencia de avanzar hacia la inclusión efectiva.
Debates con cuerpo y alma
El congreso, dirigido por el profesor Fernando Callejas, propone un programa con conferencias, mesas redondas y comunicaciones científicas. La mirada está puesta en el cumplimiento de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU, una brújula que guía los cambios que se reclaman en las políticas públicas, sociales, jurídicas y sanitarias.
Entre los temas que se tratarán: tratamientos involuntarios, derecho a la libertad y al bienestar psíquico, empleo, género, legislación comparada y el debate sobre una posible ley estatal de salud mental.
Un espacio que busca repensar el sistema desde dentro. Y desde las vidas que, como la de Basilio García, siguen dejando huella.