La reunión no fue de trámite ni de cortesía. INGESA y la Asociación de la Neurodiversidad se sentaron esta semana a revisar, con calma y con datos sobre la mesa, cómo está funcionando la atención en psiquiatría infantil en Ceuta y qué margen real hay para mejorarla. Un encuentro de trabajo que, sin grandes discursos, dejó claro que hay voluntad de ordenar, ajustar y adaptar un sistema que cada vez atiende a más menores y familias.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue el peso de las consultas de los más pequeños: los menores de 0 a 6 años representan ya alrededor del 10 % de todas las citas de la Unidad de Salud Mental Infanto‑Juvenil. Una cifra que, según los asistentes, obliga a mirar con lupa los recursos disponibles y a reforzar la atención temprana.
La Asociación de la Neurodiversidad aprovechó la reunión para explicar su labor diaria: información, acompañamiento a familias, atención privada y apoyo directo a menores. También entregó un Protocolo General de Actuación que INGESA valoró positivamente y que ahora pasará por una revisión técnica antes de ponerse en marcha. La asociación acudió con documentación especializada, propuestas concretas y un enfoque muy pegado a la evidencia científica, algo que el Instituto destacó como una base sólida para avanzar hacia un modelo más claro y eficaz.
Otro bloque importante de la reunión giró en torno a la atención preferente para personas con TEA y otros trastornos del neurodesarrollo. Aquí, el debate se centró en algo tan práctico como necesario: encontrar espacios adecuados para una atención sanitaria adaptada. Sobre la mesa se pusieron varias opciones. Desde habilitar la sala número 5 del HUCE hasta revisar consultas y salas en los centros de salud del Tarajal, Otero y Recinto, además del SUAP. La idea es localizar un espacio estable y pensado para menores de hasta 18 años que necesiten una atención más tranquila y ajustada a sus necesidades sensoriales.
El tono técnico de la Asociación de la Neurodiversidad permitió, según INGESA, avanzar en un marco de trabajo más ordenado y operativo. La intención es clara: que los protocolos no se queden en papel y que los espacios sanitarios se adapten de verdad a quienes los necesitan.
A la reunión asistieron, por parte de la Asociación, su presidenta, Siham Lamrine, y la directora, María del Carmen Heras. Por INGESA participaron el director territorial, Jesús Lopera Flores; el director de Atención Primaria, Juan Carlos Mata; y miembros de la Dirección de Atención Primaria, entre ellos Inmaculada Guerrero y Susana Durá.
Ambas partes acordaron volver a verse el 4 de marzo de 2026. Una fecha marcada ya en el calendario para comprobar avances y seguir empujando hacia una atención temprana y especializada que responda, de forma realista y cercana, a las necesidades de la infancia en Ceuta.