El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ha salido al paso de las críticas sobre la derivación de pruebas de endoscopia fuera de Ceuta, defendiendo que estas actuaciones forman parte de una estrategia “puntual, planificada y justificada” para mejorar la atención al paciente y reducir los tiempos de espera.
En un comunicado emitido este lunes, el organismo aclara que estas derivaciones no responden a una disminución de la actividad asistencial, sino a un incremento significativo de la demanda, que ha obligado a adoptar medidas complementarias para garantizar una respuesta eficaz del sistema sanitario público.
El objetivo, según subraya INGESA, es evitar retrasos en diagnósticos sensibles, especialmente en patologías como el cáncer colorrectal, donde la detección precoz resulta clave para el pronóstico del paciente.
Antes de adoptar estas medidas, el organismo asegura haber evaluado la capacidad del servicio y consultado con los profesionales implicados, concluyendo que la derivación puntual a medios externos es la opción más adecuada ante la acumulación de casos pendientes.
Medidas puntuales y bajo control público
Desde INGESA insisten en que este tipo de actuaciones son habituales dentro del Sistema Nacional de Salud, donde se recurre de forma puntual a servicios externos para complementar la asistencia, tanto en pruebas diagnósticas como en otros ámbitos como transporte sanitario, mantenimiento técnico o servicios auxiliares.
Asimismo, recuerdan que situaciones como picos de demanda, bajas médicas o la implantación de nuevas prestaciones pueden requerir refuerzos temporales o derivaciones a centros de referencia.
No obstante, el organismo recalca que su política sanitaria se orienta hacia la reducción progresiva de la externalización, apostando por reforzar los recursos propios y la gestión pública directa como eje del sistema.
Menor dependencia externa y más tecnología
En este sentido, INGESA destaca que el gasto en externalización ha ido descendiendo en los últimos años. Según datos del Tribunal de Cuentas, este representó un 5,09% en 2022 y un 4,79% en 2023, consolidando una tendencia a la baja.
Paralelamente, la incorporación de tecnología como la resonancia magnética (RMN) o el TAC ha permitido mejorar la capacidad diagnóstica y generar ahorros superiores al medio millón de euros anuales en Ceuta y Melilla.
También se avanza en la ampliación de la cartera de servicios, con la implantación progresiva de nuevas prestaciones como la logopedia, priorizando siempre la gestión directa, aunque recurriendo a conciertos externos de forma transitoria hasta completar las plantillas.
Compromiso con la sanidad pública
INGESA subraya que cualquier concertación de servicios se realiza bajo control público, sin cesión en la toma de decisiones y con supervisión de la Intervención General de la Seguridad Social.
Frente a modelos basados en una externalización estructural, el organismo defiende un sistema centrado en la eficiencia, la transparencia y el interés público, reforzado por inversiones en tecnología, recursos humanos e infraestructuras.
Actualmente, el sistema sanitario en Ceuta cuenta con más de una treintena de especialidades médicas y continúa avanzando en su capacidad asistencial.
El comunicado concluye reafirmando el compromiso de INGESA con una atención sanitaria “eficaz, segura y centrada en el paciente”, en línea con las futuras reformas previstas en el Sistema Nacional de Salud.