El Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) conmemora su 15º aniversario con un balance optimista por parte de la directora de Ingesa, Isabel Muñoz, la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, y el director territorial, Jesús Lopera. Los responsables subrayaron la evolución del centro sanitario, resaltando mejoras en equipamiento, personal e infraestructuras. En este sentido, Muñoz aseguró que “es un buen momento para hacer balance y mirar hacia el futuro” el cual, confirma, “estará marcado por importantes mejoras en todos los ámbitos de nuestra área sanitaria”.
Sin embargo, el discurso reafirmador de la propia directiva del INGESA contrasta con la situación que viven a diario pacientes y profesionales sanitarios. A pesar de los anuncios de inversión y refuerzo de plantilla, el hospital sigue enfrentando problemas crónicos, partiendo de la problemática con el área de psiquiatría infantojuvenil o la inexistencia de avances en lo que respecta a la Zona de Difícil Cobertura para satisfacer las necesidades que Ceuta se requiere. Listas de espera que se alargan más allá de los plazos recomendados, falta de especialistas en áreas clave y una alta rotación de personal afectan, actualmente, a la estabilidad del servicio, independientemente de cuántas visitas hayan realizado los ministros o directivos en los últimos 15 años.
En los últimos meses, sindicatos y asociaciones médicas han alertado sobre la necesidad urgente de mejorar las condiciones laborales para evitar la fuga de profesionales. Es el caso de la Asociación de TDAH Ceuta, cuya presidenta lleva más de diez años reclamando un servicio digno que facilite terapias sin tener la obligación de trasladarse a Algeciras o a otras ciudades de la península. De hecho, actualmente, el HUCE no cuenta con psiquiatra infantil, pues, el único que había, ha causado baja. Ante esto, Muñoz recalca que, a pesar de esto, esta especialidad tiene “garantizada la actividad”.
Asimismo, la sobrecarga en servicios como Urgencias y Consultas Externas sigue siendo un problema recurrente, lo que pone en duda la efectividad de las medidas anunciadas.
Ha sido Jesús Lopera, director territorial de INGESA, quien ha querido insistir en que “que tener en cuenta que los periodos de incapacidad temporal nosotros ni conocemos la causa ni la temporalidad que va a tener”, especificando que “el que pueda haber carencia de especialistas en un momento determinado” va en función de “tener disponibilidad de especialistas en un momento determinado que puedan cubrir esa incidencia”. El director territorial hizo especial hincapié en que, actualmente, “toda la plantilla del hospital se ha ido cubriendo”, dejando claro que no hay especialidades deficitarias. Eso sí, algunas especialidades como traumatología y dermatología “ahora mismo tienen un poco más y se están recuperando”, subrayó Lopera.
Por su parte, Isabel Muñoz ha sido la encargada de exponer los datos, esos que hablan de que se está “dedicando 45 millones de euros más en personal que hace diez años”, declaró la directora de INGESA. Este hecho, ha supuesto un incremento, según ella, “de en la plantilla de médicos en Ceuta y Melilla un 20%”, también en diez años. Algo que califica como “muy importante”, sobre todo en lo que respecta a “personal facultativo y no facultativo”.
Ante la cuestión sobre la nota de prensa emitida por el Partido Popular que cuestionaba la capacidad de servicios como el de oncología, además de Lopera, ha sido Cristina Pérez quien ha decidido tomar cartas en el asunto, recalcando que las “lecciones, cuando tengan una gestión en condiciones” y haciendo una puntualización a que, bajo su parecer, “lo que estaban mirando es el espejo de Moreno Bonilla”.
El aniversario del hospital ha servido para ensalzar logros, pero también ha puesto de manifiesto la brecha entre la narrativa institucional y la experiencia cotidiana de los usuarios y sanitarios. Mientras las autoridades insisten en que el centro camina hacia un futuro prometedor, la realidad indica que las mejoras deben traducirse en hechos concretos para responder a las demandas de la población ceutí.