El BOE trae este lunes una noticia que, sin ser nueva, sí marca el rumbo de buena parte de la atención sanitaria que reciben muchos ceutíes y melillenses: Ingesa, el Servicio Andaluz de Salud y la Organización Nacional de Trasplantes han renovado su convenio para mantener abierto el circuito de derivaciones a hospitales públicos de Andalucía. Un acuerdo que dura cuatro años y que podrá estirarse otros cuatro si las tres partes lo deciden.
La renovación no sorprende a nadie. En el propio texto se admite que Ingesa no puede cubrir todas las prestaciones que necesita la población de Ceuta y Melilla. Y, como viene ocurriendo desde hace décadas, cuando un paciente requiere una atención más compleja, el destino natural suele ser Andalucía. La cercanía pesa, y la legislación ya contempla esa vía. Lo que hace este convenio es poner orden, actualizar procedimientos y dejar claro que las tres instituciones quieren seguir remando juntas.
Además, el documento abre la puerta a algo más que derivaciones: habla de “sinergias” en formación, docencia, investigación e innovación. Es decir, que la colaboración podría ampliarse a otros terrenos donde también hay necesidades y margen de mejora.
Cómo se gestionarán las derivaciones
El acuerdo permite firmar convenios específicos para cada área. En el caso de la asistencia especializada, se establecerán dos circuitos: uno administrativo —para gestionar la entrada del paciente en el sistema andaluz— y otro asistencial, donde entran en juego los profesionales de las especialidades implicadas.
El BOE también aclara tres puntos relevantes: el convenio no implica ningún coste económico para ninguna de las partes; el INGESA deberá informar al SAS de sus déficits de especialistas por áreas concretas; y los hospitales de Ceuta y Melilla tendrán que superar auditorías obligatorias para poder integrarse plenamente en la red andaluza de trasplantes.
Para donaciones y trasplantes, los hospitales de Ceuta y Melilla deberán estar integrados en la red andaluza de coordinación de trasplantes. También tendrán que encargarse del transporte, tanto de los equipos de trasplantes como de los órganos, tejidos y material necesario. Un engranaje que ya funciona, pero que ahora queda recogido de forma más detallada.
En formación, los acuerdos priorizarán las áreas donde más derivaciones se producen. Y en investigación e innovación, se dará preferencia a los procesos asistenciales que afectan directamente a los pacientes derivados.
A qué hospitales se derivará
Los centros de referencia seguirán siendo los habituales:
Para Ceuta:
- Hospital Universitario Puerta del Mar (Cádiz).
Para Melilla:
- Hospital Regional Universitario de Málaga.
En materia de trasplantes:
- Málaga: riñón, hígado y páncreas en adultos.
- Córdoba (Reina Sofía): pulmón y corazón en adultos; hígado, pulmón y corazón en población infantil.
- Sevilla (Virgen del Rocío): riñón en trasplantes infantiles.
Una comisión para vigilar el acuerdo
El convenio también crea una Comisión de Seguimiento con nueve miembros —tres por cada institución— que se reunirá al menos una vez al año. Todas las decisiones deberán tomarse por consenso. La presidencia y la secretaría arrancarán en manos de Ingesa, aunque podrán rotar si así lo deciden.