Plan de Salud Mental 2025-2027

El grito silencioso de quienes cuidan: SATSE exige acción en salud mental

SATSE Ceuta exige que el Plan de Salud Mental se aplique con justicia y urgencia en la ciudad autónoma

Enfermera

El sindicato de enfermería alerta sobre el desgaste emocional del personal de enfermería y exige medidas urgentes para proteger su salud mental.

En un contexto donde la salud mental ha dejado de ser un tema tabú para convertirse en una urgencia sanitaria, el Sindicato de Enfermería SATSE Ceuta alza la voz con una reivindicación clara: cuidar a quienes cuidan. Y lo hace con datos, con nombres, y con una exigencia que no admite más demoras.

El Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027, aprobado por el Consejo Interterritorial del SNS, promete medidas “ambiciosas y necesarias”. Pero en Ceuta, el papel aún no se ha transformado en acción. SATSE denuncia que las enfermeras siguen siendo invisibles en los programas de prevención, a pesar de ser uno de los colectivos más vulnerables tras la pandemia.

  • El 20,6% de la población ha requerido atención por motivos de salud mental en el último año.
  • Las enfermeras sufren sobrecarga laboral, turnos nocturnos, agresiones, precariedad y falta de conciliación.
  • El trauma secundario —el desgaste emocional por convivir con el sufrimiento ajeno— se instala como una herida silenciosa.

“No se está cuidando a las personas que cuidan”

Elisabeth Muñoz, secretaria general autonómica de SATSE Ceuta, lo dice sin rodeos. Y recuerda que el Ministerio de Sanidad aprobó en 2024 la creación de categorías de enfermería especialista en el INGESA, pero en Ceuta esas plazas siguen sin reconocerse ni remunerarse como tales.

Las exigencias sobre la mesa

  • Programas específicos de apoyo emocional para enfermeras.
  • Evaluaciones periódicas de riesgos psicosociales.
  • Reconocimiento oficial y salarial de la especialidad en Enfermería del Trabajo.
  • Refuerzo de los servicios de prevención.

El mensaje es claro: basta de medidas cosméticas. La salud mental de los profesionales sanitarios no puede seguir siendo una nota al pie. En Ceuta, donde la vocación se enfrenta cada día al desgaste, el compromiso institucional debe dejar de ser una promesa y convertirse en realidad.