Representantes de MUD Ceuta (Médicos Unidos por sus Derechos) se reunieron este martes con la delegada del Gobierno para exponer una realidad que, según el colectivo, ya no admite más dilaciones: la sanidad de Ceuta atraviesa un momento crítico que pone en riesgo tanto a los profesionales como a la calidad asistencial que recibe la ciudadanía.
Durante el encuentro, médicos de Atención Primaria, del Hospital Universitario y de distintos servicios trasladaron una radiografía común: presión asistencial desbordada, déficit estructural de profesionales y condiciones laborales que consideran incompatibles con una atención segura y humana.
Desde MUD Ceuta describen agendas con citas cada cinco minutos, a las que se suman urgencias no programadas, generando mañanas interminables sin margen real para ejercer una medicina de calidad. A ello se añade una falta crónica de facultativos en prácticamente todos los niveles asistenciales, con ausencias que no se cubren y que obligan a quienes permanecen a asumir cargas “inasumibles”.
El colectivo médico subraya que la dificultad para atraer nuevos profesionales no responde a una falta de vocación, sino a la ausencia de medidas reales que compensen las singularidades de ejercer en Ceuta. Una situación que, advierten, es consecuencia directa de años de inacción, promesas incumplidas y decisiones alejadas del día a día asistencial.
Ante este escenario, MUD planteó una batería de propuestas con carácter urgente. Entre ellas, la posibilidad de peonadas voluntarias en horario de tarde para aliviar de forma puntual las consultas de Atención Primaria, una medida que insisten debe ser transitoria y excepcional, mientras se corrige el déficit estructural de personal.
Asimismo, reclamaron incentivos efectivos para facilitar la llegada y permanencia de médicos en la ciudad, como ayudas a la vivienda, apoyo a la escolarización, mejoras en transporte y bonificaciones que permitan desarrollar un proyecto profesional y vital en Ceuta. También pidieron que el trabajo en la ciudad puntúe de forma preferente en el Sistema Nacional de Salud, reconociendo la dificultad y el compromiso que supone ejercer en una plaza especialmente exigente.
Otro de los puntos clave fue la revisión inmediata del precio de las guardias, actualmente, según denunciaron, el más bajo de toda España, así como el cumplimiento de compromisos previos nunca materializados. A ello sumaron la necesidad de contar con una delegación de INGESA con capacidad real de decisión, conocedora de la realidad local y no supeditada exclusivamente a directrices tomadas desde Madrid.
MUD recordó además que Ceuta cuenta desde hace tres años con la consideración de zona de difícil cobertura, reconocida en el BOE, pero que ese estatus no se ha traducido en medidas eficaces. “No puede quedarse en un título administrativo vacío”, sostienen, sino convertirse en una herramienta real para atraer y fidelizar profesionales.
En el ámbito laboral, los médicos reivindicaron jornadas de 35 horas semanales, el fin de las guardias de 24 horas, que consideran incompatibles con la seguridad del paciente, y que estas computen a efectos de jubilación y se remuneren como horas extraordinarias, con nocturnidad y no por debajo del valor de la jornada ordinaria.
Según el colectivo, la delegada del Gobierno se comprometió a mantener una interlocución directa con el Ministerio de Sanidad y a trasladarles la respuesta que se obtenga desde el Ejecutivo central.
MUD Ceuta quiso cerrar el encuentro con un mensaje claro: “Esto va de pacientes”. Los médicos aseguran que no buscan privilegios ni desean recurrir a la huelga, pero advierten de que no se puede cuidar bien cuando el sistema enferma a quienes lo sostienen. Defender condiciones laborales dignas, subrayan, es defender el derecho de la ciudadanía a una sanidad pública segura, humana y de calidad. Porque, insisten, sin médicos cuidados, no hay pacientes bien cuidados.