Sanidad

Entrevista con la doctora y responsable de la clínica dental de Ronda donde trabajó la gerente de Bucal Ceuta

Mercedes Araujo sacó 300.000 euros de cajeros y de la caja de la clínica de Ronda, que no justificó

sonia fernandez
photo_camera Sonia Fernández, administradora única de Clave Villamor SL (CEDIDA)

Araujo se puso unilateralmente 60.000 euros anuales de sueldo en la clínica de Ronda sin que lo supiera la administradora única de Clave Villamor SL., a quien adeuda, asegura Sonia Fernández, 18.000 euros de cirugías e implantes en la clínica de Ceuta.  

La gerente de Bucal Ceuta, Mercedes Araujo, fue también administradora solidaria de Clave Villamor SL., sociedad a la que pertenece una clínica dental de Ronda. Su gestión allí ha terminado en los tribunales. 

La actual administradora única del centro, Sonia Fernández Villamor, interpuso una denuncia por apropiación indebida y delito societario, tras comprobar, después de una inspección de Hacienda, cómo Araujo venía realizando transacciones y disposiciones de efectivo de la clínica sin control ni justificación.SONIA 2

Con Fernández Villamor y su abogada, Ana Fernández Gómez del Castillo (a la izquierda en la imagen), se ha puesto en contacto Ceuta Actualidad para conocer pormenores de los hechos. 

Sonia Fernández cuenta que la sociedad Clave Villamor SL se creó en 2014 y que desde entonces Mercedes ha llevado toda la parte administrativa y comercial y financiera de la empresa: "Ella era la que se encargaba de contratar los productos financieros con las entidades bancarias y controlaba cobros a pacientes, pagos a proveedores a través de las cuentas dadas de alta". 

Mercedes Araujo controlaba de tal manera el dinero que "se puso un sueldo de 60.000 euros anuales y se lo atribuyó de manera unilateral". Sonia Fernández dice que se enteró de eso hace poco tiempo, pese a que "siempre confié en ella porque pienso que una relación entre profesionales y compañeros tiene que se de buena fe". 

Sonia Fernández comenzó a trabajar fuera de la clínica que tiene en Ronda hace unos diez años. Realizaba cirugía oral en otras clínicas además en un momento difícil personal a causa de una separación: "Lo estaba pasando mal y trabajé fuera de Ronda, coincidiendo con Mercedes Araujo en una clínica de Algeciras donde conocí a la doctora Elena García, la dentista y ortodoncista, y a Mercedes Araujo, la directora. Allí estuvimos trabajando año o año y medio. Después, ambas decidieron abrir una clínica en Ceuta y Mercedes me ofreció ir a Ceuta para las cirugías. Yo me encontraba en una situación personal delicada y necesitaba despejarme. Y empecé a trabajar en la clínica de Ceuta". 

La letrada de Sonia, Ana Fernández Gómez del Castillo, añade que "la doctora es cirujana maxilofacial y se dedicaba a ir a Ceuta o Algeciras a operar y volvía a su domicilio. Ella llegaba, ejecutaba su trabajo y cobraba a fin de mes. No conocía cómo  se gestionaban esas clínicas y sus cuentas. Necesitaba trabajar sí o sí por las cuestiones familiares que antes ha mencionado. El motivo por el que la doctora dejó de trabajar en Ceuta fue por que ya no le pagaban. Le deben aún 18.000 euros por sus trabajos de cirugía oral e implantología". 

La doctora Sonia Fernández relata cuándo se percata de que las cosas no iban bien en su clínica de Ronda "a partir de una inspección de Hacienda que se inició en noviembre del año 2020, empiezo a notar cosas raras, como que entra mucho dinero en la clínica porque había mucho movimiento de pacientes, pero que a la hora de cobrar y de pagar no había dinero". 

La letrada añade que "a raíz de la inspección de Hacienda, Sonia decide ponerse en contacto con nuestro despacho en Sevilla. Cuando nosotros empezamos a requerir a Mercedes Araujo la documentación necesaria para poder atender las diligencias, ella rechaza inmediatamente aportar la misma, algo que a mí me preocupaba porque había que asistir a la sociedad y a Hacienda. Teníamos que saber qué había pasado en la sociedad en los últimos siete u ocho años. Se inició un procedimiento por una falta de regularización contable de los ejercicios de 2016 a 2018 en los impuestos sobre sociedades, habiéndose imputado en caja ingresos financieros que no pertenecían a Clave Villamor (clínica de Ronda) sino a Clave Dental (clínica de Ceuta). Mercedes Araujo una vez que ingresaba el dinero de pacientes de Ceuta en Clave Villamor SL., hacía los traspasos de ese dinero a la caja de Ceuta. Derivado de ese procedimiento de inspección surge una deuda que asciende a 112.000 euros que no se ha podido pagar". 

La administradora de Clave Villamor SL. explica que la situación de la sociedad es de insolvencia absoluta: "Se ha admitido a trámite la demanda de concurso voluntario de acreedores en el Juzgado de lo Mercantil de Málaga". 

Sonia Fernández puntualiza que ella es doctora y que nunca se ha formado para llevar una empresa. Por eso -dice- "confié plenamente en Mercedes Araujo, porque para mí, que alguien llevara esa parte de la empresa era una liberación por mi separación y mis problemas personales a causa de la misma".  

La letrada cuenta que "se descubre que había descontrol en el gasto de la clínica y Mercedes Araujo era la única persona que disponía de tarjeta de débito y crédito de la sociedad. Cuando llega la inspección de Hacienda se advierte la cantidad de productos de pasivos que concertó sin necesidad. El dinero entraba porque había pacientes y no había necesidad de contratarlos".

Sonia Fernández asegura que a día de hoy no tiene ni idea de dónde está ese dinero. "Solo he visto los movimientos bancarios y las cantidades importantes retiradas en cajeros y de la caja registradora de la clínica". La letrada informa que no hay justificación de las cantidades. "Por ahora, superan los 300.000 euros, que se han retirado sin justificar entre disposición en efectivo de cajeros y retiradas de la caja registradora de la clínica", apunta. 

Sonia Fernández se siente estafada personal y profesionalmente: "He perdido peso, he tenido ansiedad y hay momentos en los que no he podido dormir. La situación ha sido convulsa y complicada. Fue muy duro. Incluso tuve que recurrir en algún período a un tratamiento antidepresivo. He sabido después que mis trabajadoras lo han pasado mal porque estaban muy presionadas ya que para esta mujer todo era dinero, dinero y dinero. Ahora, afortunadamente, estas chicas, que son espectaculares, están más tranquilas y son testigos directos del mal hacer de Mercedes Araujo". 

La letrada agrega que la doctora ha tenido que sufragar gastos de la clínica porque no había dinero en caja. 

De Ceuta, Sonia Fernández conoce lo que está ocurriendo en la clínica dental de Ceuta (Bucal Ceuta): "Parece un calco, es una copia. Ronda y Ceuta son gemelas en esa gestión". 

La letrada cree que "lo de Ceuta va a ser peor. Aquí el elemento diferencial que vemos son los pacientes. En Ronda están contentos, son atendidos y siguen yendo a la clínica. La actividad continúa normalmente. Pero en Ceuta, ¿quién responde por esos señores que han depositado su confianza y el dinero en una clínica que se dice que va a ser comprada?. Esa es una compra ficticia. Una oferta no vinculante que tiene cláusulas que hay que leer. En el momento que la empresa que oferta conozca la realidad económica y financiera del centro de Ceuta, lo normal es que ese interés tan goloso, desaparezca. Aquí pasó lo mismo, un planteamiento parecido hicieron con Clave Villamor". 

Insiste en que este más que un tema jurídico es personal: "Conoces al cliente, pero también a la persona, a sus familias y sus preocupaciones. Muchas veces, cuando estamos desprotegidos por problemas de otra índole, caemos en manos de personas muy listas. Sonia Fernández es una mujer muy trabajadora". 

 

 

 

 

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