El desahucio de Karima queda paralizado, pero su lucha continúa

El desahucio que estaba previsto para este jueves ha sido paralizado temporalmente. Aunque la noticia le ha dado un respiro, sabe que la batalla no ha terminado: sigue sin una solución definitiva que le garantice un techo estable para ella y sus cuatro hijos

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Karima Ahmed ha recibido este jueves un respiro en su angustiosa batalla por la vivienda. El desahucio previsto para el próximo jueves ha sido paralizado temporalmente, según le comunicaron esta mañana desde Asuntos Sociales. Sin embargo, lejos de ser un alivio definitivo, Karima advierte que la incertidumbre persiste.

"No es algo definitivo. Yo sigo en la lucha", afirma con firmeza. Aunque agradece la suspensión, insiste en que necesita una solución estable para poder vivir sin miedo junto a sus hijos. "Estoy tranquila y contenta, pero es otro parón más y no sé cuánto va a durar. Esta vez no sé si serán dos meses, seis meses o un año".

La historia de Karima es la de una lucha constante. En 2009, su vida cambió radicalmente cuando una inundación, provocada por una obra mal ejecutada, dejó su hogar inhabitable. Desde entonces, ha enfrentado años de incertidumbre, pasando por hoteles, casas de acogida y una grave enfermedad con la esperanza de acceder a una Vivienda de Protección Oficial (VPO). Sin embargo, la burocracia y la corrupción en la adjudicación de viviendas frustraron su sueño de estabilidad.

Ante la falta de alternativas, Karima se vio obligada a ocupar un local abandonado en Loma Colmenar, donde con ayuda de "su pueblo" logró construir un hogar para sus hijos. Pero la tranquilidad duró poco. En 2017, el SEPE la denunció por la ocupación, iniciando un proceso judicial que culminó con una orden de desalojo.

El parón en el desahucio de este jueves le da margen para seguir buscando una solución. "Ahora tengo tiempo para encontrar una alternativa, para tener derecho a vivir dignamente y tranquila. Mis hijos se lo merecen y lo necesitan", subraya.

Mientras tanto, su barrio sigue mostrando su apoyo. En redes sociales, numerosas publicaciones denuncian la injusticia de su situación y piden solidaridad para evitar que una madre y sus cuatro hijos se queden sin hogar. "Hoy es ella, mañana podemos ser nosotros", rezan algunos de los mensajes compartidos.

Karima tiene claro que esta no es una victoria definitiva, pero se aferra a la esperanza de que su lucha, que ya dura más de una década, encuentre pronto un desenlace justo.