La Feria Internacional de Turismo, que este sábado abrió sus puertas al público general, permitió a Ceuta brillar con una combinación de cultura, tradición y vanguardia. Durante toda la jornada, el stand ceutí se convirtió en un punto de encuentro para los visitantes que buscaban experiencias únicas y auténticas.
La jornada estuvo protagonizada por el talento del Instituto Flamenco Lesmes, cuyo elenco presentó espectáculos cargados de creatividad. Su puesta en escena, inspirada en elementos mitológicos, capturó la atención del público con un repertorio que incluyó un guiño a Calypso y una emotiva representación que ya había cosechado éxitos en otros eventos. Además de su actuación en el espacio ceutí, las bailaoras recorrieron otros pabellones, atrayendo a más personas hacia la propuesta de la ciudad.
Sabores que cuentan historias
La gastronomía ceutí tuvo un papel destacado con una degustación preparada por el chef Francisco Sánchez, quien diseñó un menú que conectaba la tradición mediterránea con la mitología clásica. Entre los platos ofrecidos, destacó un tzatziki de salmón marinado, aguacate y jalapeño, maridado con Manuel Manzaneque Chardonnay y un guiso de cordero lechal higo seco y almendra con Miut El Jabonero. Esta propuesta volvió a situar a la cocina ceutí en un lugar destacado entre las atracciones del evento.
Un escaparate turístico completo
Además del arte y la gastronomía, Ceuta promovió sus principales atractivos a través de una extensa campaña informativa. Se distribuyeron guías, mapas y material promocional como 500 camisetas, 250 gorras, 250 mochilas, 300 bolígrafos y 200 landyards que pusieron en valor su patrimonio histórico, natural y cultural. Los visitantes tuvieron la oportunidad de conocer más sobre la Puerta Califal, las Murallas Reales, las actividades náuticas y otros puntos de interés de la ciudad autónoma.