Ceuta se ha convertido durante esta semana en escaparate internacional para el turismo cultural y de incentivos. Cinco touroperadores y tres grupos corporativos de Austria, Rumanía, República Checa y Francia han explorado la ciudad tras su participación en Cultourfair, la única feria B2B especializada en turismo cultural premium y MICE. Su visita ha permitido medir, con ojos profesionales, tanto el magnetismo como las carencias de un destino aún por consolidar en el mercado internacional.
El programa diseñado por la Ciudad ha incluido visitas a hoteles y espacios para eventos, como el Auditorio del Revellín, recorridos guiados en inglés por enclaves patrimoniales, entre ellos la Puerta Califal, las Murallas Reales y la Basílica Tardorromana, panorámicas desde los miradores y un paseo en barco con Murazur. Una agenda condensada para mostrar en apenas unos días la diversidad de recursos que Ceuta puede ofrecer al viajero cultural y al turismo corporativo.
Un retrato dual de la ciudad
Las valoraciones de las profesionales dibujan un retrato dual: por un lado, la sorpresa ante el carácter inesperado y exótico de Ceuta; por otro, la constatación de que la accesibilidad y la capacidad hotelera siguen siendo los principales cuellos de botella.
Desde la República Checa, una de las agentes recalcó que Ceuta podría funcionar, para sus clientes, como excursión de un día dentro de un itinerario por Andalucía, aunque lo ve difícil de comercializar como estancia prolongada. En este concepto de viaje, encajaría perfectamente el viaje en helicóptero y aprovechar el día para una ruta gastronómica y compras. “Para nuestros clientes es muy complicado llegar aquí; en un día se puede ver todo y sería divertido”, apuntó.
Muy diferente fue la impresión de Marina Benito, representante de una multinacional tecnológica en Madrid, quien calificó el destino de “exótico” y “perfecto para vender”, tras vivir la experiencia de las playas, la travesía en barco y la gastronomía local. “Después de lo que hemos conocido, creo que va a ser fácil de comercializar”, afirmó.
Un destino "unexpected"
Desde Francia, la responsable de la agencia Passion Côte Basque destacó la originalidad de Ceuta, que definió como “unexpected” y “muy original”, con gran atractivo cultural y gastronómico. Sin embargo, advirtió que “faltan un poco el acceso y los hoteles” para que encaje en el mercado galo. Aun así, para la representante francesa, Ceuta es “una joya escondida” que podría comercializarse en Francia, a la perfección, con programas vinculados con Marruecos.
Mejoras en la oferta hotelera
En el terreno corporativo, varias de las participantes coincidieron en que Ceuta es ideal para grupos pequeños y estancias cortas. Pilar, también del sector tecnológico y corporativo, subrayó la singularidad de experiencias como llegar en helicóptero, disfrutar de la fusión culinaria en restaurantes de referencia o complementar la estancia con una visita a Tánger. Sin embargo, reconoció que, para el turismo MICE, puede existir cierta limitación, pues “la escasez de plazas hoteleras limita la posibilidad de traer grupos de 100 o 200 personas". Por otro lado, mencionó que, para congresos "el Auditorio del Revellín es espectacular”.
La representante del sector farmacéutico, Michelle, incidió en la misma idea, haciendo también hincapié en la oferta hotelera. “El Parador me parece adecuado y la parte arqueológica e histórica fantástica", afirmó, "pero falta un nivel superior en la hotelería". A pesar de este apunte, no dudó en subrayar la grata sorpresa de haber "descubierto algo desconocido", haciendo hincapié en que es "un destino muy correcto, con gente amable, playas encantadoras y una gastronomía excelente”.
Apreciando el potencial de Ceuta
Pese a estas puntualizaciones, todas las participantes coincidieron en que Ceuta supera la imagen preconcebida que se tiene desde fuera. “Nos esperábamos algo distinto, más abandonado, y en realidad hemos encontrado restaurantes de nivel, terrazas llenas de ambiente y un clima maravilloso”, coincidieron.
La conclusión es clara: Ceuta despierta interés y genera sorpresa positiva, aunque su consolidación en el segmento premium y MICE pasa, según las touroperadoras, por mejorar accesos, reforzar la planta hotelera y diseñar productos específicos para el viajero corporativo. Aun así, el potencial, no dudan en reconocer, está ahí.
