Un tramo de la playa de San Amaro en Ceuta permanecerá cerrado durante varias semanas debido a la sustitución de un cable submarino dañado que garantiza la conexión de datos con la península. Telefónica acometerá una mejora integral de la infraestructura para evitar futuros apagones de comunicaciones
La playa de San Amaro sufrirá restricciones de uso a partir de este fin de semana debido a unas obras de carácter urgente que Telefónica llevará a cabo para garantizar la conectividad digital entre Ceuta y la península. La intervención obligará al cierre parcial de la zona de baño durante un plazo estimado de entre tres y cuatro semanas.
La actuación, cuyo importe ronda el millón de euros y va a sustituir más de 3.500 metros de cable, resulta necesaria tras el accidente de un buque que dañó el tendido al lanzar el ancla, implicará el cierre parcial de la playa durante al menos tres semanas. El objetivo: reparar cuanto antes una infraestructura clave que, en caso de volver a fallar, podría dejar a Ceuta sin acceso a Internet ni servicios de telefonía.
Según ha manifestado Diego Martínez, responsable del Área de Fomento de la Delegación del Gobierno, se trata de una obra que "nos va a garantizar que en ese último tramo en el que el cable se acerca a nuestra costa va a estar más protegido", con ello evitar que, "si vuelve a ocurrir algo similar se vuelva a cortar el cable porque estará más protegido y tendremos más seguridad gracias a estas obras".
La playa de San Amaro, epicentro de las obras
El área afectada pro las obras se acotará justo frente a los viveros, en un tramo habitual para el baño en la temporada estival. Durante los días laborables -y también algunos fines de semana puntuales, como este mismo, que es cuando se iniciarán las obras- la playa permanecerá cerrada en su zona de intervención. “Lamentamos las molestias, pero debemos permitir que se ejecuten esas obras”, ha explicado Martínez, con el fin de evitar "que lleguemos a un apagón por parte del sistema de telecomunicaciones de nuestra ciudad", ha expuesto.
Un sistema redundante que ya ha perdido su escudo
La ciudad opera actualmente con un sistema llamado “Lince”, basado en dos cables submarinos redundantes. Hasta ahora, la coexistencia de ambos permitía mantener el servicio incluso si uno fallaba. Pero desde que uno quedó inoperativo, toda la carga de datos se canaliza por una única vía, elevando el riesgo de colapso en caso de una nueva incidencia.
"¿Se podrían hacer más tarde?", se cuestiona Martínez y su respuesta es afirmativa. "Pero corriendo el riesgo de que, si volviese a ocurrir una incidencia, la ciudad de Ceuta podría sufrir un apagón de comunicaciones", alega el responsable de Fomento. Y añade: “El compromiso del Gobierno es primordial".
Nuevas medidas para blindar la infraestructura
La obra no solo contempla la sustitución del cable, sino también la reubicación de la cámara de interconexión, hoy instalada en la arena de la playa de la Almadraba. Se trasladará a una zona asfaltada frente a los viveros, menos expuesta a temporales y erosión marina. Se busca con ello evitar episodios como los vividos en el pasado, cuando el cable llegó a quedar al descubierto tras fuertes temporales.
Una red más segura para una ciudad más fuerte
Desde la Delegación del Gobierno insisten en que esta intervención es clave para fortalecer la seguridad digital de Ceuta, garantizar sus servicios públicos y proteger a ciudadanos y empresas de un posible colapso tecnológico. La conectividad, recuerdan, no es solo una cuestión técnica: es la base sobre la que se construye la vida diaria de la ciudad.
“Actuar ahora es una inversión en tranquilidad para todos”, ha rematado Martínez.


