La playa de Ceuta se convertirá, del 12 al 28 de mayo, en el escenario de un proyecto educativo que combina aprendizaje, deporte y prevención. Bajo el nombre Socorrista caballa, la iniciativa impulsada por la empresa Educador S.C., a través de la Consejería de Educación y la Guía Educativa, está dirigida a los alumnos de sexto curso de Educación Primaria de la ciudad. Un total de 20 grupos escolares participarán en esta experiencia práctica, diseñada para enseñar nociones básicas de socorrismo y primeros auxilios mediante dinámicas lúdicas.
El proyecto se desarrollará los lunes, miércoles y viernes, con dos sesiones por jornada: una de 9:00 a 11:30 y otra de 12:00 a 13:30 horas. Durante cada sesión, se trabajará con grupos reducidos de entre siete y ocho alumnos, lo que permitirá una atención más personalizada.
José Ángel Rivas, responsable de la empresa organizadora y encargado de uno de los talleres, explica el objetivo principal: "La idea sería trasladar a los chiquillos el papel fundamental que tiene un socorrista en la playa, enseñarles nociones básicas de comportamiento y actuación en caso de socorro en dicho espacio". Para lograrlo, se han diseñado tres talleres principales que cubren distintos aspectos del socorrismo.
El primero está enfocado en los primeros auxilios. Los alumnos aprenden desde cómo actuar ante cortes o quemaduras solares hasta pautas básicas de prevención como el uso de gorras o cremas solares. "Son cosas muy básicas para que ellos se les queden en la cabeza esos pequeños conceptos y puedan llevarlos ellos incluso a cabo", indica Rivas, quien recalca que el objetivo no es que intervengan directamente, sino que sepan cómo prevenir y actuar de forma segura.
El segundo taller se centra en la condición física, un pilar fundamental del socorrista. A través de juegos en la arena, carreras de reacción y ejercicios de transporte y carga, se busca fomentar la resistencia y agilidad. "Para ser un gran socorrista caballa, pues tienen que tener una condición física fuerte, como nadar desde un punto al otro sin cansarte", comenta el responsable.
El tercer espacio es el taller de salvamento acuático, que incluye simulaciones de rescates en el agua con tablas, donde los niños practican cómo acercarse a una víctima, sacarla del agua y colocarla en posición lateral de seguridad. Se introducen además conceptos clave como la RCP, el protocolo PAS (proteger, avisar y socorrer) y la diferencia entre una víctima activa y pasiva. "Les enseñamos lo que deberían realizar, aunque no practicamos la RCP por cuestión de tiempo, pero sí se les da el conocimiento básico", añade.
El proyecto se realizó también el año anterior, aunque en esa ocasión hubo algunas dificultades logísticas que este año ya han sido resueltas. "El año pasado ya lo realizamos y tuvimos unos cuantos problemas con el tema de costa, pero este año lo hemos solucionado con tiempo", afirma Rivas. En esta edición, se ha delimitado un espacio específico en la playa para garantizar la seguridad y el correcto desarrollo de las actividades.
Para Rivas, lo más importante es que los niños disfruten mientras aprenden algo esencial en una ciudad como Ceuta: "Estamos en una ciudad rodeada de agua y siempre es bueno saber el peligro que tiene, que no es una tontería estar rodeado de agua y sentirse que son superhéroes". A través de este proyecto, se busca que los alumnos comprendan el valor del trabajo de los socorristas, aprendan a prevenir situaciones de riesgo y, sobre todo, tomen conciencia del entorno marino desde el juego y la educación.