FAMPA Cuatro Culturas impulsa una formación para reforzar el papel de las familias como eje del desarrollo infantil

La entidad trabaja desde un enfoque centrado en la persona, promoviendo el bienestar, la inclusión y el desarrollo pleno de los menores

Jornada 'El papel clave de los profesionales en la detección e intervención del bullying', de FAMPA 4 Culturas / E. Arteaga
photo_camera Jornada 'El papel clave de los profesionales en la detección e intervención del bullying', de FAMPA 4 Culturas / Archivo

La FAMPA Cuatro Culturas ha desarrollado una nueva acción formativa dentro de su programa Escuela de Familias bajo el título “Estimulación a través del juego”, una iniciativa que reafirma su propósito de brindar una atención integral e integrada a sus usuarios/as y a sus entornos familiares.

La entidad trabaja desde un enfoque centrado en la persona, promoviendo el bienestar, la inclusión y el desarrollo pleno de los menores. En su programa de Atención Temprana, la unidad de intervención no es únicamente el niño o la niña, sino la familia en su conjunto. Tal y como defienden desde la organización, cuando los padres y madres se sienten capaces, apoyados y acompañados, el potencial de desarrollo de sus hijos e hijas se multiplica.

Bajo esta premisa, el pasado martes 24 de febrero se celebró una formación específica centrada en una herramienta tan natural como poderosa: el juego. Desde FAMPA Cuatro Culturas se insiste en que el bienestar de los usuarios no termina en la intervención directa, sino que se construye cada día en el hogar. El juego, entendido como el lenguaje natural de la infancia, se convierte así en una auténtica estrategia terapéutica que impulsa el desarrollo sensorial, cognitivo y afectivo.

Durante la sesión, las familias aprendieron que no se trata de adquirir el juguete más sofisticado, sino de transformar la interacción cotidiana en un espacio de aprendizaje. Integrar a la familia en el proceso garantiza una atención verdaderamente integral, fortaleciendo no solo las necesidades específicas del menor, sino también el sistema que lo sostiene.

Además, el encuentro ofreció un espacio de intercambio donde padres, madres y cuidadores pudieron compartir experiencias y resolver dudas sobre educación y desarrollo infantil. Entre las pautas trabajadas destacan:

  • Fomentar la autonomía: juegos que desafían y motivan la resolución de problemas.

  • Vínculo seguro: aprovechar el tiempo de juego para reforzar la conexión emocional y la comunicación.

  • Adaptación al entorno: utilizar elementos cotidianos para crear un ambiente estimulante sin necesidad de recursos extraordinarios.

Esta formación representa un paso más en el compromiso de la entidad por ofrecer un servicio donde la calidad humana y la excelencia técnica caminan de la mano.

Porque, como subrayan desde FAMPA Cuatro Culturas, “jugamos muy en serio cuando se trata del futuro de los nuestros”.