FAMPA Cuatro Culturas reivindica el poder transformador de la juventud en el Día Internacional de la Educación

Con motivo del Día Internacional de la Educación, la FAMPA Cuatro Culturas pone el foco en el papel activo de niñas, niños y jóvenes como protagonistas en la construcción de una educación de calidad, inclusiva y equitativa, clave para una sociedad más justa y cohesionada
Jornada 'El papel clave de los profesionales en la detección e intervención del bullying', de FAMPA 4 Culturas / E. Arteaga
photo_camera Jornada 'El papel clave de los profesionales en la detección e intervención del bullying', de FAMPA 4 Culturas / E. Arteaga

La Federación de Madres y Padres de Alumnos Cuatro Culturas (FAMPA Cuatro Culturas) se ha sumado este viernes a la conmemoración del Día Internacional de la Educación, proclamado por la ONU, para reivindicar la importancia de un sistema educativo capaz de responder a los retos sociales actuales y de situar a la juventud en el centro del proceso de transformación.

Bajo el lema de este año, “El poder de la juventud en la co-creación de la educación”, la federación subraya que niñas, niños, adolescentes y jóvenes no deben ser entendidos únicamente como destinatarios del sistema educativo, sino como agentes activos de cambio, con capacidad para impulsar modelos más innovadores, sostenibles e inclusivos.

Desde FAMPA Cuatro Culturas destacan que la participación juvenil en la toma de decisiones educativas aporta creatividad, pensamiento crítico y una mirada renovada sobre los desafíos del siglo XXI. La co-creación educativa —desde el diseño curricular hasta el uso ético y responsable de la tecnología— se presenta como una herramienta fundamental para fortalecer la calidad de la enseñanza y promover aprendizajes con impacto real en la sociedad.

La federación recuerda que la educación del siglo XXI se enfrenta a retos complejos como las brechas de acceso, la aceleración tecnológica, la crisis climática y profundas transformaciones sociales. En este contexto, consideran imprescindible impulsar espacios de participación, fomentar metodologías colaborativas y respaldar iniciativas lideradas por jóvenes, especialmente ante el avance de la transformación digital, que obliga a replantear las formas de enseñar y aprender.

El Día Internacional de la Educación se convierte así en un llamamiento a la acción dirigido a gobiernos, instituciones, comunidades educativas y sociedad civil para garantizar una educación de calidad para todos y avanzar hacia un futuro más justo y equitativo. Como recordó el pedagogo Paulo Freire, “la educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”, una reflexión que, según FAMPA Cuatro Culturas, mantiene hoy plena vigencia en un escenario de cambio social y tecnológico constante.