El CEIP Ramón María del Valle Inclán lleva nueve cursos con un ala cerrada, patios clausurados, baños inoperativos y espacios comunes reconvertidos por falta de infraestructuras. No es un caso aislado: otros centros como Ramón y Cajal o Príncipe Felipe presentan deficiencias similares.
El deterioro de las infraestructuras educativas en Ceuta tiene uno de sus ejemplos más evidentes en el CEIP Ramón María del Valle Inclán. Un informe elaborado por el propio centro revela que desde 2016 mantiene cerrada un ala completa por el mal estado del edificio colindante, declarado inseguro. La clausura afecta a seis aulas y cinco baños, así como a varios espacios comunes esenciales para la vida escolar.
Para compensar la pérdida de espacios, la dirección se ha visto obligada a reconvertir dependencias: la biblioteca funciona ahora como aula de 5º de Primaria, la sala de medios audiovisuales es la clase de 4ºA y una de las aulas de informática ha pasado a ser gabinete de Pedagogía Terapéutica.
Patios clausurados y servicios inoperativos
La clausura no afecta solo a las aulas. De los tres patios de recreo que tiene el centro, el destinado a Educación Infantil permanece cerrado desde marzo de 2019 por riesgo de derrumbe del edificio adyacente. El gimnasio también lleva cerrado desde el curso 2020/2021 porque se utiliza como almacén para el mobiliario desalojado del ala inoperativa.
La falta de mantenimiento es visible en los servicios: de los tres baños de Infantil, uno no funciona desde 2016; de los dos adaptados, uno tampoco está operativo; y de los diez baños de Primaria, cuatro llevan igualmente cerrados desde hace nueve años. Además, el sótano construido hace más de una década jamás ha podido usarse por exceso de humedad y falta de ventilación.
El ascensor del centro tampoco da servicio a todas las dependencias, lo que agrava las dificultades de accesibilidad para alumnado con movilidad reducida.
Un problema que se extiende
La situación del Valle Inclán no es un caso aislado. El CEIP Ramón y Cajal permanece cerrado tras el desprendimiento de un falso techo en un baño que destapó problemas estructurales en las vigas. Su alumnado ha tenido que ser repartido en otros centros.
Por su parte, el CEIP Príncipe Felipe arrastra desde hace años deficiencias graves en su gimnasio, clausurado por humedades y en un estado lamentable por la comunidad educativa y formaciones políticas como Ceuta Ya!, que ha reclamado su rehabilitación urgente.
Una década de denuncias sin respuesta
El informe del Valle Inclán recuerda que las irregularidades en su edificio cerrado fueron denunciadas por primera vez en el año 2000, y que el inmueble lleva inoperativo desde 2016. Desde entonces, las medidas adoptadas han sido provisionales y no se ha acometido ninguna actuación estructural que permita recuperar el espacio.
Nueve cursos después, el alumnado sigue estudiando en un centro con patios clausurados, baños cerrados, aulas improvisadas y espacios comunes inexistentes. Una fotografía que retrata con crudeza el estado de parte de la red de centros públicos de infantil y primaria en Ceuta.