En la mañana de este lunes, en las puertas de los colegios de Ceuta se mezcla la emoción y la logística: abrazos, historias de verano y la incertidumbre de unas cifras que señalan cambios en la demanda educativa de la ciudad. Es la vuelta al cole.
Después de dos meses de silencio en los colegios de Ceuta, este lunes 8 de septiembre las aulas, patios y pasillos han vuelto a llenarse de vida con el arranque del curso 2025-2026. Como cada año, la jornada inaugural ha venido cargada de reencuentros, abrazos, risas y alguna lágrima en la puerta al despedir a los más pequeños.
Desde primera hora, no faltaron los alumnos que llegaron antes de tiempo para ver a sus amigos ni los que regresaron contando las escapadas del verano. Otros, en cambio, confesaban que habrían preferido quedarse en la cama. Para los padres, la vuelta al cole supone recuperar la normalidad tras semanas de conciliar trabajo y vacaciones.
Datos provisionales: menos en Infantil y Primaria, alza en Bachillerato y FP
Las cifras provisionales, aún con matrículas abiertas en algunos niveles, sitúan la matrícula en Ceuta así: 2.083 alumnos en Educación Infantil, 5.697 en Primaria, 4.543 en Secundaria y 1.159 en Bachillerato. A ello se suman 2.414 estudiantes en Formación Profesional, consolidando a la FP como una opción cada vez más demandada.
Mientras la tendencia a la baja en Infantil, Primaria y Secundaria continúa —probablemente ligada a factores demográficos y migratorios—, el crecimiento en Bachillerato y FP apunta a una transformación en las preferencias educativas: más jóvenes orientan su elección hacia itinerarios académicos y técnicos que faciliten la inserción laboral.
Centros en alerta y expectativas para las próximas semanas
Los centros educativos ultiman los preparativos: protocolos de convivencia, refuerzo pedagógico y adaptación curricular. En las próximas semanas se cerrarán las cifras definitivas de matriculación, sobre todo en Bachillerato y Formación Profesional, donde la oferta se ha ampliado con nuevos ciclos.
La vuelta al cole no es solo el regreso a las aulas; es el inicio de un curso lleno de retos para docentes, familias y alumnos. Arranca con ilusión, sí, pero también con la mirada puesta en mejorar la calidad educativa y en responder a las necesidades reales de la comunidad escolar, tanto de alumnado como de docentes.