El acuerdo alcanzado este miércoles en Tenerife durante la reunión de la Conferencia Sectorial de Juventud e Infancia, que contempla el traslado de 347 menores desde Canarias y Ceuta a otras comunidades del país, apenas afectará al 5,5% de la suma de los niños y adolescentes que acogen los recursos asistenciales canarios y ceutíes. En el caso de Ceuta, la incidencia será mayor que en el de Canarias pues 87 de esos 347 menores saldrán desde la ciudad autónoma, que tutela en la actualidad a más de 300 niños migrantes.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha mostrado hoy, en declaraciones a la Cadena Ser, su malestar por la insuficiencia del acuerdo alcanzado por la Conferencia. «Lo de ayer fue un parche», ha lamentado.
El propósito del Gobierno era instituir un mecanismo estructural que permitiera controlar el tránsito de los menores extranjeros a fin de evitar que acaben masificando los centros de acogida de Canarias y las dos ciudades autónomas. La propuesta, apoyada por los gobiernos canario, ceutí y melillense, es la de modificar la Ley de Extranjería para que las comunidades autónomas tengan que aceptar obligatoriamente los menores que se les asignen cuando la ocupación de los recursos de los territorios que sufren mayor presión migratoria supere el 150%. La oposición de Vox y la indefinición del PP, que alegó tener que estudiar «en profundidad» la propuesta, impidió forjar un consenso para impulsar la reforma legal.
Torres ha querido evidenciar la endeblez del acuerdo adoptado ayer subrayando que el número de menores que se reubicará en centros de todo el país es el mismo que hoy puede encontrarse en un solo centro de acogida canario. «Allí hay tantos menores como los que se quiere redistribuir en toda España, entre 46 millones de personas que viven en el territorio español; si restamos Canarias, 45 millones», ha argumentado el ministro.
Según el acuerdo, Andalucía tendría que acoger a 30 niños, Aragón, 20, Asturias, 24, Baleares, 10, Cantabria, 29, Castilla y León, 21, Castilla-La Mancha, 20, Cataluña, 31, Valencia 23, Extremadura, 30, Galicia, 26, Madrid, 30, Murcia, 16, Navarra, 15, País Vasco, 18 y La Rioja, 4.
Este reparto no solventa más que momentáneamente los problemas a los que se enfrentan Canarias, Ceuta y Melilla, donde siguen llegando menores sin solución de continuidad. Una cifra que evidencia esta afirmación es la que ilustra las reubicaciones de niños y adolescentes que se han cerrado en el último año. 40 menores han sido redistribuidos en ese tiempo por distintos puntos del país frente a los 7.000 que han llegado a España. Según datos del Ministerio, el 14% de los migrantes que acceden irregularmente al país aún no han cumplido los 18 años.