Inmigración

Los muertos olvidados de la crisis migratoria

Frontera y playa de El Tarajal (C.A.)
photo_camera Frontera y playa de El Tarajal (C.A.)

Una docena de personas han perdido la vida tratando de entrar en Ceuta desde el pasado 17 de mayo.

Miles de migrantes entraron en Ceuta de manera irregular en el transcurso de las jornadas del 17 y 18 de mayo pasados. Aquella riada de seres humanos que fluía incesante hacia territorio español era el instrumento elegido por el Gobierno de Marruecos para subrayar su posición ante la decisión de Moncloa de autorizar la estancia en España del líder del Polisario, Brahim Ghali.

En el fragor de aquellas horas, con un sinnúmero de frentes abiertos, casi pasó desapercibida la tragedia de un joven de apenas 20 años que perdía la vida ahogado cuando intentaba, como hacían otros cientos, acceder a Ceuta.

Tres meses y medio más tarde, la historia volvía a repetirse. Rida, un joven de 22 años, moría el pasado jueves en las aguas de El Tarajal cuando trataba de ganar a nado la costa ceutí.

Desde el estallido de la crisis fronteriza a mediados de mayo, doce jóvenes marroquíes han dejado la vida en su empeño por alcanzar Ceuta. Apenas tres días después del ahogamiento del 17, la Guardia Civil recuperaba el cadáver de otro hombre en la zona del espigón de El Tarajal.

Once de los doce fallecidos perdieron la vida en el mar. La única muerte que se registró lejos de las playas ceutíes fue la de un joven muerto tras caer desde un muro en las proximidades de la estatua de Hércules que se levanta en el puerto. El fallecido celebraba que había conseguido llegar a Ceuta grabándose con su móvil cuando perdió el equilibrio y cayó al vacío.

Las muertes se han sucediendo constantes y sin ser sentidas apenas en los últimos meses: tres en mayo, una en junio, otras tres en julio, cuatro en agosto y, la última, el pasado jueves.

Ninguna de ellas mereció una declaración institucional, un minuto de silencio ante las puertas del Ayuntamiento o una manifestación pública de del Gobierno de la Ciudad o de la representación del Estado en Ceuta. El último minuto de silencio convocado en la Asamblea por la muerte de un migrante se celebró el 31 de julio de 2019 en el transcurso de una sesión plenaria.

La muerte de los extranjeros que tratan de alcanzar la costa española en frágiles pateras no despierta ni la indignación ni el escándalo de una sociedad habituada a convivir con el fenómeno de la inmigración. Sin embargo, el drama humano es incontestable.

Según un informe dado a conocer el pasado julio por la oenegé “Caminando Fronteras”, 36 personas habían perdido la vida durante el primer semestre de 2021 mientras trataban de alcanzar la Península. Durante todo eses tiempo, habían muerto 2.087 migrantes tratando de llegar por mar a España, la mayoría de ellos a través de la ruta canaria.