La Asamblea de Ceuta ha aprobado una propuesta enmendada presentada inicialmente por Sebastián Guerrero Martín, portavoz del Grupo Socialista (PSOE), que buscaba respaldar la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales del Consejo de Europa y crear un grupo de trabajo especializado en la materia. Sin embargo, la propuesta original no llegó a ser debatida ni votada, ya que fue modificada por una enmienda del Grupo Popular (PP), que recibió 13 votos a favor —los de populares y socialistas—, mientras que MDyC se abstuvo y los grupos VOX y Ceuta Ya! votaron en contra.
La enmienda, defendida por Kissy Chandiramani (PP), propone que la Ciudad elabore un informe integral en el que se consulten las distintas comunidades de Ceuta. El objetivo es analizar, desde una perspectiva global, si las medidas adoptadas por las instituciones locales son adecuadas para preservar y fomentar la convivencia en la región. Esta propuesta amplía el enfoque de la iniciativa original al incluir no solo el árabe ceutí (dariya), sino también el hindi y el hebreo, reflejando la diversidad cultural de la ciudad. El informe será presentado ante la Comisión Informativa de Educación, Cultura y Juventud antes de someterse nuevamente al pleno de la Asamblea.
Chandiramani defendió la enmienda con un discurso centrado en la integración y la construcción de puentes entre culturas. “Las diferencias culturales no deben ser barreras que nos aíslen del otro”, afirmó, subrayando la importancia de fomentar el diálogo y la unidad en una ciudad multicultural como Ceuta, lo que provocaba una fuerte crítica de Ceuta Ya!.
El portavoz de Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, rechazó enérgicamente la enmienda, calificándola de "tramposa". Según Mustafa, plantear la necesidad de evaluar la convivencia como condición para implementar la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales constituye una “acusación torticera”. Además, señaló que el dariya ha sido históricamente marginado por las instituciones y criticó la aceptación de esta premisa como un acto que “niega la realidad” de la población ceutí.
Fátima Hamed, líder de MDyC, elogió la propuesta original del PSOE, calificándola de valiente y alineada con los principios de la Carta Europea. Sin embargo, cuestionó la enmienda del PP, argumentando que desviaba el propósito inicial de la iniciativa. “La enmienda desvirtúa el espíritu de la propuesta”, declaró, justificando su decisión de abstenerse.
El líder de VOX, Juan Sergio Redondo, criticó tanto la propuesta como la enmienda, acusándolas de responder a intereses electorales. “Ni el PSOE ni el PP están interesados en el dariya; buscan el voto musulmán”, afirmó. Redondo advirtió que la iniciativa podría abrir la puerta a la oficialidad del árabe dialectal en Ceuta, calificándola de “absurda”.
Redondo puso como ejemplo la protección del chino mandarín, en el caso de que llegarán a Ceuta "30 o 40 mil chinos", comparando una lengua mayoritaria que hablan más de 940 millones de personas con el dariya, que es hablado por unas 40 mil personas, por tanto una lengua minoritaria, cuya protección es lo que pretende la propuesta del PSOE siguiendo las conclusiones del Consejo de Europa.
Sebastián Guerrero defendió la aceptación de la enmienda argumentando que refuerza el compromiso con la diversidad cultural y la convivencia. “Reconocer el dariya como parte de nuestro patrimonio fortalece la cohesión social y abre la puerta a nuevas iniciativas culturales”, señaló. Según Guerrero, la propuesta enmendada representa una oportunidad para construir una Ceuta más inclusiva y consciente de su riqueza cultural.
Finalmente, la propuesta enmendada fue aprobada con los votos del PSOE y el PP. Mientras VOX y Ceuta Ya! votaron en contra, MDyC optó por la abstención. Con esta aprobación, la Asamblea se compromete a crear un grupo de trabajo para analizar el impacto cultural y social del dariya, explorando vías para su promoción y preservación. “Este es un paso importante hacia una Ceuta donde todas las expresiones culturales sean valoradas y protegidas”, concluyó Guerrero.