La tradición, la memoria y el sentimiento cofrade vuelven a hacerse presentes en la Hermandad de la Expiración gracias al trabajo y la dedicación de dos cuadrillas muy especiales: 'Custodia' y 'Pureta', nombres que no solo identifican a sus integrantes, sino que rinden homenaje a dos figuras inolvidables del mundo del cargador.
Detrás de 'La Custodia' se encuentra el recuerdo de José de la Custodia, "un cargador de los de antes, de los que dejaron huella". Fallecido a los 54 años, fue reconocido por todos como un hombre de oficio, compromiso y categoría bajo los pasos. Su legado sigue vivo hoy en su hijo, como capataz de la misma, y en toda la cuadrilla que porta su nombre con orgullo.
Por su parte, la cuadrilla de palio adopta el nombre de Paco 'El Pureta' Hurtado, otro histórico cargador, compañero de trabajaderas y referente para generaciones posteriores. Este homenaje nace del respeto y la admiración hacia quien dedicó su vida a esta tradición, hasta el punto de que sus compañeros aseguran que hoy continúan su camino como si lo relevaran simbólicamente cada Semana Santa.
Ambos nombres están profundamente ligados a la historia del antiguo paso del Nazareno de San Fernando, donde compartieron esfuerzo y devoción: uno en el Cristo y otro en el palio. Hoy, sus herencias permanecen unidas en una misma hermandad.
Una cuadrilla con historia y compromiso
La relación de estas cuadrillas con la Hermandad de la Expiración no es reciente. Desde hace ya 13 años, los cargadores del palio acuden fielmente a su cita, consolidando una unión basada en el respeto mutuo y la pasión compartida. En el caso de la Custodia, este sería su tercer año.
“El trato de la hermandad es excepcional. Venimos cada año con la misma ilusión del primero”, explican los responsables de la cuadrilla, quienes destacan que esta continuidad solo es posible cuando existe una verdadera conexión.
De hecho, su llegada tuvo un propósito claro: ayudar en un momento en el que la hermandad no disponía de cargadores suficientes para procesionar. Desde entonces, no han faltado a su compromiso.
El estilo de la Isla: una forma de sentir
Uno de los aspectos que define a estas cuadrillas es su firme defensa del llamado “estilo de la carga de la Isla”, propio de San Fernando y diferente al estilo costalero más extendido en otras ciudades como Sevilla.
Aquí no se utiliza costal, sino una almohada sujeta al palo, donde el cargador apoya el cuello. La técnica, el andar y hasta la forma de comunicarse bajo el paso cambian por completo.
“Nosotros no somos costaleros, somos cargadores”, afirman con convicción. “El sentimiento puede ser el mismo, pero el estilo es diferente”.
Este estilo se caracteriza por un andar “cortito y a compás”, donde el paso se mece al ritmo de la música, creando una estampa única que muchos describen como un auténtico baile.
Tradición que perdura
Y, a pesar de las diferencias entre estilos, el respeto entre formas de cargar es absoluto. “Es como papá o mamá, al final todo es lo mismo”, explican, dejando claro que lo importante es la devoción y el compromiso.
Con más de una década de historia junto a la Hermandad de la Expiración, las cuadrillas 'Custodia' y 'Pureta' no solo mantienen viva una tradición, sino que la enriquecen con memoria, identidad y sentimiento.
Y si algo tienen claro es su deseo de continuidad: que esta historia, marcada por el esfuerzo y el recuerdo, siga escribiéndose durante muchos años más.