Inmigración

el gobierno local insiste en que han de ser repatriados o enviados a la península

Dos muertes en diez meses condicionan el debate en torno a los niños y adolescentes extranjeros

Menores custodiados por la Guardia Civil tras la muerte el pasado abril de un joven en el puerto (C.A./ARCHIVO)
photo_camera Menores custodiados por la Guardia Civil tras la muerte el pasado abril de un joven en el puerto (C.A./ARCHIVO)

Ilias y Omar, de 15 y 18 años recién cumplidos, respectivamente, formaban parte de ese numeroso contingente de niños y adolescentes marroquíes que a diario ocupan las instalaciones portuarias a la búsqueda de una oportunidad para entrar en territorio peninsular.

La muerte del joven Ilias E.O., de 15 años, aplastado ayer por el camión en el que se ocultaba con el propósito de cruzar a la Península, se registra diez meses después del fallecimiento de Omar Laasri, un joven de 18 años, quien el 6 de abril del pasado año fallecía bajo las ruedas de otro vehículo pesado. Aunque las circunstancias que han rodeado ambos casos son bien distintas –el primero está siendo investigado como un accidente mientras que el segundo llevó a prisión preventiva al conductor del camión- , estas muertes ponen sobre el tapete con ribetes trágicos la situación de los menores extranjeros que deambulan por la ciudad.

Ilias y Omar, que había cumplido la mayoría de edad tan sólo dos días antes de su muerte, formaban parte de ese numeroso contingente de niños y adolescentes marroquíes que a diario ocupan las instalaciones portuarias a la búsqueda de una oportunidad para entrar en territorio peninsular.

La muerte del pequeño Ilias coincide con el debate abierto en la ciudad sobre las políticas que el Gobierno central ha de seguir en lo que respecta a la atención y tutela de los menores marroquíes que entrar de manera irregular en Ceuta y Melilla.

Los gobiernos de las dos ciudades autónomas reclamarán conjuntamente una modificación de la Ley de Protección Jurídica del Menor con un objetivo claro: facilitar los trámites para la repatriación a Marruecos de los menores o, en todo caso, contar con la garantía de que en el plazo de tres meses estos niños y adolescentes puedan ser evacuados a la Península.

La intención del equipo de gobierno de Juan Vivas es la de aprobar esta solicitud en el transcurso de una próxima sesión extraordinaria del pleno de la Asamblea.

 

Baza electoral

La proximidad de los comicios generales y municipales convierte el fenómeno de los menores extranjeros no acompañados en una baza electoral que algunos candidatos en campaña no están dispuestos a desdeñar. La inseguridad creciente en el entorno de las instalaciones portuarias, denunciada, entre otros, por los transportistas que las frecuentan a diario, proyecta sobre el fenómeno de los menores una luz distorsionadora que condena a un segundo plano el drama humano de la migración.

El vicepresidente de la Asociación de Transportistas de Ceuta, Manuel Sánchez, no ha cesado de advertir del riesgo que para los migrantes y los camioneros entraña la caótica situación que se vive cotidianamente en el puerto. “Esta desgracia que acaba de ocurrir volverá a repetirse”, advierte.

El Gobierno de la Ciudad dejó pasar apenas unas horas antes de emitir un comunicado en el que aludía a la muerte de Ilias para concluir que sus demandas de que el Estado asuma la gestión del fenómeno protagonizado por los denominados “menas” están fundadas.

Los dirigentes populares de la Ciudad han insistido hasta la saciedad en la idea de su incapacidad para prestar atención y asistencia a los menores extranjeros que acceden de manera irregular a Ceuta. Incluso, han llegado a reclamar la restitución al Estado de la competencia sobre la tutela de estos niños y adolescentes.