Hace casi dos meses, el Salón de Plenos de la Asamblea acogió una imagen poco habitual: más de treinta agentes de la Policía Local ocuparon la sala en señal de protesta. Procedían de distintas unidades y compartían un mismo mensaje: rechazo a las restricciones en sus vacaciones y exigencia del pago de un complemento ligado al uso de dispositivos PDA.
Una protesta que no fue simbólica: el conflicto sigue abierto
Los agentes alertaban de una reducción progresiva de los días de descanso, especialmente en periodos clave como Semana Santa, Navidad o las vacaciones escolares. Acusan al Gobierno local de intentar recortar horas extra sin reforzar la plantilla, lo que aumenta la presión sobre los efectivos disponibles.
El Gobierno reconoce el problema, pero la solución no llega
En su momento, el Ejecutivo local admitió la existencia del conflicto, aunque se mostró sorprendido por la protesta. Señaló que la negociación seguía abierta y que existía voluntad de alcanzar un acuerdo.
También desde Comisiones Obreras se habló entonces de un proceso activo, en el que los tres sindicatos con representación sindical presentaban demandas conjuntas.
Última reunión, sin avances
Un mes y medio después, la situación apenas ha cambiado. Fuentes consultadas por este medio confirman que la negociación se mantiene abierta. La última reunión tuvo lugar la semana pasada, con la participación del consejero de Presidencia y Gobernación.
Según la Ciudad, se ha retirado la orden que fijaba las vacaciones para este año, proponiendo como base la del año anterior. También se pidió a los sindicatos que remitieran nuevas propuestas para su análisis.
Una propuesta entregada, ninguna respuesta
Una de esas propuestas ya ha sido presentada. Sin embargo, no ha recibido respuesta por parte del Gobierno.
El malestar sigue creciendo
Entre los agentes crece el malestar. Señalan que, más allá de los gestos formales, la presión sobre los días de descanso no ha disminuido. Muchos acumulan bolsas de horas que no pueden disfrutar, y con las restricciones actuales sobre las horas extraordinarias, tampoco las cobran.
Sin solución a la vista
El conflicto permanece abierto. Y las soluciones, de momento, no llegan.
