En un esfuerzo conjunto por combatir el desempleo y la exclusión social en Ceuta, el programa Incorpora, liderado por Fundación Cruz Blanca y financiado por Fundación La Caixa, ha logrado insertar laboralmente a 65 personas en situación de vulnerabilidad durante el último año. Esta importante iniciativa se ha llevado a cabo gracias a la colaboración activa de 37 empresas locales que han apostado por dar una oportunidad a quienes más lo necesitan, consolidando su compromiso con la responsabilidad social.
“Este año hemos conseguido, de manera exitosa, que 37 empresas contraten a personas participantes del programa, un dato muy positivo teniendo en cuenta las características y limitaciones del mercado laboral en Ceuta”, explica Clara Millán, responsable del programa. Estas empresas han respondido al llamamiento de Incorpora, que busca crear oportunidades para aquellos que enfrentan barreras significativas a la hora de encontrar empleo, como personas en riesgo de exclusión social.
Un balance positivo y proyección de futuro
El programa, que opera en Ceuta desde 2018 bajo la gestión de Cruz Blanca, se ha convertido en un referente en la intermediación laboral en la ciudad. Su objetivo principal es crear un puente entre las empresas y las personas desempleadas que enfrentan barreras para acceder al mercado laboral. Según Millán, este modelo combina la orientación y el acompañamiento de los usuarios con un trabajo constante de sensibilización hacia el tejido empresarial. “Lo que hacemos es contactar con las empresas, recordarles la existencia del programa y, cuando tienen vacantes, enviarles candidatos que cumplan el perfil que necesitan”, explica.
El proceso comienza con una primera entrevista con los usuarios en Fundación Cruz Blanca. Durante esta etapa inicial, se elabora un perfil de empleabilidad que incluye la evaluación de competencias, la identificación de fortalezas y áreas de mejora, así como el diseño de un plan individualizado para mejorar sus posibilidades de inserción laboral. Los usuarios reciben apoyo en la elaboración de currículums, en la preparación de entrevistas y en el uso de plataformas digitales para la búsqueda activa de empleo.
Reincorpora, nuevas oportunidades
Asimismo, el programa cuenta con una modalidad específica, Reincorpora, destinada a personas privadas de libertad. Esta iniciativa trabaja con los usuarios desde el interior de los centros penitenciarios, ayudándolos a desarrollar habilidades personales y profesionales esenciales para su integración en la sociedad. “Entrenamos habilidades como la comunicación, el trabajo en equipo, la autoconfianza y la flexibilidad. También les ayudamos a plantearse objetivos realistas y a conocer sus propias fortalezas”, detalla Millán. Una vez que estas personas alcanzan el tercer grado y están en régimen de semilibertad, el programa les proporciona un acompañamiento personalizado para facilitar su inserción laboral.
A pesar de los retos que supone operar en un entorno geográficamente limitado como Ceuta, los resultados obtenidos reflejan un balance muy positivo. Millán destaca que, aunque han contactado con un número mucho mayor de empresas, 37 han decidido colaborar activamente mediante la contratación de personas en riesgo de exclusión. Recalca que, este, “es un dato muy bueno, considerando las características del mercado laboral local”. En este sentido, hace mención a que “la mayoría de las oportunidades surgen en sectores como la hostelería, la limpieza y otros servicios, que son los más demandados en Ceuta”, explica.
Más allá de las cifras, el programa Incorpora busca también cambiar la percepción de las empresas hacia este colectivo. Muchas veces, el estigma asociado a las personas en riesgo de exclusión dificulta su acceso al empleo, pero el programa se esfuerza en demostrar que estos candidatos no solo están capacitados, sino que también tienen un alto grado de compromiso. Millán aclara que cuando una empresa contrata a alguien del programa, sabe que esa persona va a dar lo mejor de sí misma “porque les ha costado mucho llegar hasta aquí”. De igual manera, Fundación Cruz Blanca, a través de Incorpora, se encarga de hacer un seguimiento para constante “para asegurarnos de que tanto el trabajador como la empresa están satisfechos”, asegura Millán.
Familia que acoge, acompaña y transforma
El papel de Fundación La Caixa es clave para garantizar el éxito del programa. Además de financiarlo a nivel estatal y en parte de Portugal, proporciona los recursos necesarios para que iniciativas como Incorpora y Reincorpora puedan adaptarse a las necesidades específicas de cada territorio El programa cuenta con una red de 487 entidades sociales, agrupadas territorialmente en 20 grupos Incorpora gestionados por una coordinación. El trabajo colaborativo en red resulta clave para favorecer la eficiencia y la efectividad dando respuesta a las necesidades de las empresas y las personas. En Ceuta, esta financiación permite que Fundación Cruz Blanca pueda cubrir los costes de gestión, formación y seguimiento de los usuarios.
Desde Fundación Cruz Blanca, se hace un llamamiento a las empresas que aún no forman parte del programa para que se unan a esta red de colaboración. Por parte de esta entidad, manifiestan que están abiertos “a nuevas alianzas y a retomar contacto con empresas que hayan colaborado en el pasado”, declara, con el fin de poder “ampliar el alcance del programa y ofrecer más oportunidades a quienes más lo necesitan”, insiste Millán, y obtener mejores resultados con una perspectiva hacia el futuro. Además, invita a los empresarios a valorar los beneficios de participar en una iniciativa que no solo les proporciona candidatos cualificados, sino que también refuerza su imagen como empresas socialmente responsables.
El impacto social del programa Incorpora es evidente en las vidas de quienes han logrado reinsertarse laboralmente. Para muchas de estas personas, encontrar un empleo no solo significa una mejora económica, sino también un cambio en su autoestima y en su proyección de futuro. Millán comparte que, en su experiencia personal, es “profundamente satisfactorio” ver cómo los usuarios consiguen superar situaciones límite y construir un camino hacia la estabilidad, además de ser “gratificante ver cómo personas que estaban en una situación límite logran reinsertarse y avanzar en sus vidas”, reflexiona.