El sindicato ANPE, primera fuerza entre el profesorado de la enseñanza no universitaria, ha puesto en marcha una campaña para animar a las familias a matricular a sus hijos en centros públicos. Con esta iniciativa, ANPE subraya el valor de la educación pública como pilar fundamental para construir una sociedad más justa, inclusiva y cohesionada.
La organización sindical destaca que la enseñanza pública ofrece una formación integral que va más allá de la mera transmisión de conocimientos. “No solo educa, sino que también forma en valores, habilidades sociales y principios fundamentales para la vida en sociedad”, subraya ANPE.
Uno de los principales argumentos del sindicato es la calidad educativa que ofrecen los centros públicos, sustentada, en gran parte, en el alto nivel de cualificación del profesorado. Según ANPE, los docentes de la red pública han superado procesos selectivos rigurosos basados en los principios de igualdad, mérito y capacidad. Su formación continua y compromiso profesional, añade, permiten ofrecer una enseñanza de calidad que impulsa el máximo desarrollo del alumnado.
Además, ANPE pone en valor el papel de la escuela pública en la promoción de la igualdad de oportunidades. “Es un espacio donde todos los estudiantes, con independencia de su origen o situación socioeconómica, acceden a las mismas posibilidades de aprendizaje y crecimiento”, afirma el sindicato, que también destaca la atención personalizada que se presta a la diversidad del alumnado.
El carácter universal y gratuito de la enseñanza pública es otro de los aspectos que ANPE defiende con firmeza, subrayando que está “al alcance de todos, sin discriminaciones ni barreras económicas”, y que llega a todos los rincones del territorio.
Asimismo, el sindicato docente insiste en que la escuela pública es un lugar donde se fomenta el respeto a los derechos humanos, la justicia social y la convivencia, formando ciudadanos responsables y comprometidos.
ANPE concluye reafirmando su compromiso con la defensa y el fortalecimiento del sistema público educativo. Para ello, reclama el respaldo de toda la comunidad educativa —familias, profesorado y administraciones— y anima a apostar por la matriculación en los centros públicos como una inversión en el futuro colectivo.