Tras la reciente reunión entre el Ministerio para la Transformación Digital y Función Pública y las principales aseguradoras, en la que el Gobierno propuso una subida del 14% en las primas del concierto sanitario para los próximos dos años, CCOO ha expresado su preocupación por la situación actual de la atención médica que reciben los mutualistas de MUFACE, MUGEJU e ISFAS.
Desde el sindicato, se ha denunciado que las aseguradoras con las que estos organismos tienen suscritos los conciertos sanitarios no cumplen con los estándares de calidad establecidos ni con las prestaciones estipuladas en la Cartera Nacional de Servicios. Entre las principales quejas se destacan los recortes en los cuadros médicos, la falta de centros asistenciales y la eliminación de especialidades clave como oncología y radioterapia. Además, se ha reportado el cobro indebido de pruebas médicas a los mutualistas y los retrasos en el abono de prestaciones por incapacidad temporal.
CCOO también ha subrayado la situación de los mutualistas jubilados, quienes deben afrontar el copago farmacéutico con condiciones más desfavorables que los adscritos al Régimen General de la Seguridad Social, lo que agrava su situación económica tras la jubilación. El sindicato exige que este copago sea equiparado al del resto de ciudadanos y solicita una revisión urgente de las ayudas sociales que han sido recortadas en los últimos años.
Ante esta situación, CCOO ha solicitado una reunión con la secretaria de Estado de Función Pública, Clara Mapelli, y el ministro Óscar López, para analizar en profundidad los gastos de la asistencia sanitaria y reclamar la recuperación de las prestaciones suprimidas desde 2012, en especial las ayudas sociosanitarias. Asimismo, insisten en la necesidad de una dotación presupuestaria mayor, acorde al incremento de la inflación, para garantizar una atención sanitaria eficiente y de calidad para los mutualistas.