CSIF denuncia que el Gobierno y INGESA excluyen a Ceuta y Melilla del reconocimiento como Zonas de Difícil Cobertura, pese a cumplir sobradamente los criterios establecidos.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato mayoritario en las Administraciones Públicas y con presencia creciente en el ámbito privado, ha denunciado públicamente la exclusión de Ceuta y Melilla del reconocimiento como Zonas de Difícil Cobertura (ZDC), una clasificación que permite aplicar incentivos para atraer y retener personal sanitario en territorios con condiciones especiales.
Desde la publicación oficial del marco regulador en el Boletín Oficial del Estado el 21 de febrero de 2023, y tras las promesas realizadas por la ministra de Sanidad, Mónica García, a la consejera ceutí el 25 de enero de 2024, CSIF lamenta que la Dirección General de INGESA haya cambiado su discurso: de esperar incentivos, se ha pasado a afirmar que Ceuta y Melilla “no cumplen criterios” y que “todos los puestos están cubiertos”.
Jornadas de más de 60 horas y especialidades al límite
El sindicato cuestiona esta afirmación, señalando que la cobertura de plazas se sostiene sobre jornadas laborales que, en algunas especialidades, rozan las 4.000 horas anuales por profesional. “¿Quién trabaja 4.000 horas al año?”, se preguntan desde CSIF, alertando sobre el impacto en la salud de los trabajadores y en la calidad asistencial que reciben los pacientes.
Muchos profesionales afrontan guardias continuadas sin relevo, con semanas que superan las 60 horas de trabajo. Esta sobrecarga, advierte el sindicato, no solo vulnera derechos laborales, sino que incrementa las listas de espera y obliga a los pacientes a desplazarse a la península para recibir atención especializada.
Ceuta y Melilla cumplen criterios… y los superan
CSIF recuerda que los requisitos para declarar una zona como ZDC en Atención Especializada incluyen 13 ítems, de los cuales deben cumplirse al menos tres. Ceuta y Melilla, según el sindicato, superan ampliamente ese umbral. Además, critican que no se hayan considerado factores debatidos en mesas técnicas, como el aislamiento geográfico, el riesgo de enfermedades endémicas, la presión migratoria o la condición de frontera.
La organización sindical propone que se adopten los criterios de la Organización Mundial de la Salud para identificar zonas potenciales de conflicto, desastre o catástrofe, que incluyen aspectos como la ubicación geográfica, la migración constante, la diversidad confesional y la relevancia sociocultural. “Se mire por donde se mire, Ceuta y Melilla tienen unas condiciones especiales”, afirman.
El plan MIR, sin garantías ni tutores
En cuanto al plan de formación sanitaria especializada (MIR), CSIF denuncia que INGESA no ha concretado cómo se implementará en las ciudades autónomas. Actualmente, solo Medicina de Familia ofrece opciones reales de permanencia en Ceuta y Melilla, mientras que Medicina del Trabajo y Medicina Preventiva tienen plazas limitadas y ya ocupadas.
Además, la falta de especialistas y la saturación asistencial dificultan la tutela de nuevos residentes. “¿Cómo se va a formar a nuevos MIR si los tutores no pueden conciliar ni descansar?”, cuestiona el sindicato, que también lamenta que Ceuta y Melilla hayan perdido la oportunidad de solicitar la especialidad de urgenciología, siendo las únicas regiones de España que no lo han hecho.
“No somos ciudadanos de segunda, ni siquiera ciudadanos”
CSIF considera que la falta de reconocimiento como ZDC condena a Ceuta y Melilla al abandono institucional. “Ya no somos ciudadanos de segunda, ni siquiera ciudadanos para ellos”, denuncian, en referencia a la comparación con territorios como Baleares, Canarias, el Pirineo Aragonés o las serranías peninsulares, que sí han sido reconocidos como ZDC y disfrutan de medidas efectivas.
El sindicato exige que se aplique el mismo trato a las ciudades autónomas, sin experimentos ni planes a cinco años vista. “No pedimos privilegios, pedimos igualdad de condiciones”, concluyen.