Los trabajadores de Estructuras del Estrecho han vuelto a concentrarse este jueves a las 18:30 horas frente al Edificio Trujillo en protesta por la acumulación de impagos que afecta a casi 50 empleados. Se trata de la tercera concentración en las últimas semanas sin que la empresa haya ofrecido una solución definitiva a la crisis laboral.
El conflicto estalló tras la falta de pago de las nóminas de mayo, junio y julio de 2023. Desde entonces, los ingresos han llegado con retrasos de hasta tres meses y, en algunos casos, de forma incompleta.
El secretario de organización de CCOO, Ángel Lara, ha vuelto a dirigirse a los medios para denunciar la falta de avances y la incertidumbre que rodea a los empleados. Lara ha asegurado que ha mantenido contacto directo con el abogado de la empresa, aunque sigue esperando una respuesta concreta.
"Estoy esperando que me mande una oferta seria y formal sobre lo que pretenden hacer, si nos vamos a despido, a ERE o a ERTE. Parecía que no lo tenía muy claro", ha explicado el representante sindical, subrayando la falta de una estrategia clara por parte de la dirección de Estructuras del Estrecho.
A la espera de nuevas conversaciones con el abogado de la empresa la próxima semana, los trabajadores mantienen las concentraciones y han anunciado una huelga parcial a partir del lunes 3 de febrero si no se logra una solución.
Mientras tanto, los afectados continúan interponiendo demandas individuales ante la Inspección de Trabajo para reclamar sus salarios impagados. La incertidumbre sobre el futuro de la empresa sigue creciendo, y desde el sindicato se apunta a una posible reestructuración de la plantilla.
"El camino que va a tomar la empresa va a ser adelgazar la empresa. En un principio, si paga las indemnizaciones a muchos de los trabajadores, es lo que les interesa. Son trabajadores cualificados que van a encontrar empleo en otras empresas que les van a pagar rigurosamente", ha señalado Lara.
Por el momento, los empleados continúan exigiendo respuestas mientras las protestas y acciones legales siguen en marcha. La falta de claridad en la gestión de la crisis por parte de la empresa mantiene en vilo a los trabajadores, que buscan una solución inmediata a una situación insostenible.
