CSIF denuncia la elevada rotación de personal en AMGEVICESA y exige un plan urgente de estabilización

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha instado a la empresa municipal AMGEVICESA a poner fin a la dinámica de contratación temporal encadenada y avanzar hacia la estabilidad de la plantilla, tras constatar que en poco más de dos meses se han registrado más de 420 altas, una cifra que, a juicio del sindicato, “debería activar todas las alarmas”

Amgevicesa

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, sindicato mayoritario en las Administraciones Públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha denunciado públicamente el modelo de contratación que se viene aplicando en AMGEVICESA, caracterizado por una rotación constante de personal, con sustituciones e interinidades que se encadenan de forma reiterada.

Según el listado de contrataciones analizado por CSIF, la relación de altas alcanza al menos 421 contratos en algo más de dos meses, una magnitud que, en opinión del sindicato, evidencia que no se trata de situaciones excepcionales. “Cuando un servicio público necesita cientos de contratos temporales para aguantar, no estamos ante normalidad, sino ante un sistema débil, sostenido a base de parches”, advierte la central sindical.

CSIF considera especialmente preocupante que necesidades repetidas, constantes y previsibles se sigan cubriendo mediante contratos temporales de corta duración, que —insiste— deberían ser una fórmula residual y no el eje del funcionamiento de la empresa. “No es justo para los trabajadores que puestos estructurales se traten como si fueran incidencias puntuales”, subraya.

El sindicato señala, además, que las contrataciones se concentran de manera recurrente en los mismos servicios y centros municipales, como Embolsamiento, 112, Hospital Militar, Mercado Central, Multiservicio, Murallas Reales, Guardería o Grúa, entre otros. Una reiteración que, a juicio de CSIF, demuestra que la temporalidad no responde a picos de trabajo, sino a carencias estables de personal, relacionadas con turnos, coberturas y puestos que deberían contar con plantilla consolidada.

Más allá de las cifras, CSIF pone el foco en el coste humano y operativo de esta rotación continua: trabajadores que entran y salen, equipos que se recomponen cada semana, pérdida de experiencia acumulada y un estrés laboral permanente derivado de la incertidumbre sobre la próxima renovación. “Si el empleo es frágil, el servicio también lo es, y eso lo paga el trabajador y acaba pagándolo la ciudadanía”, advierten.

Ante esta situación, el sindicato reclama la implantación de un plan urgente y calendarizado de consolidación y estabilización, con criterios transparentes, plazas reales y medidas que permitan convertir en empleo estable lo que actualmente se cubre como estructural mediante sustituciones sucesivas. CSIF alerta de que mantener la política de “contrato tras contrato” aboca a la empresa a la precariedad, la inseguridad y el desgaste, con el riesgo añadido de conflictos laborales y judicialización evitable.

“CSIF no va a normalizar lo anormal”, concluye el sindicato, que insiste en que una empresa municipal “no puede funcionar como una puerta giratoria”. La estabilización, remarca, “no es un eslogan, sino la única salida seria para fortalecer el servicio público y respetar a la plantilla”.