Laboral | Sanidad en Ceuta

CSIF exige a Sanidad medidas ya ante la fuga de médicos en Ceuta

El sindicato denuncia plantillas incompletas, exceso de guardias y falta de compromiso del Ministerio. “No es un problema técnico, es político”, avisa CSIF

Csif

La marcha de una psiquiatra del INGESA ha vuelto a encender las alarmas sobre la falta de personal sanitario en Ceuta. Para la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), el problema no es nuevo ni puntual: es el resultado de años sin medidas efectivas para fidelizar a los profesionales.

El sindicato recuerda que en 2023 Ceuta fue declarada oficialmente Zona de Difícil Cobertura, pero denuncia que el Ministerio de Sanidad “sigue negando esta realidad” al asegurar que las plazas están cubiertas. “La verdad es que las plantillas siguen incompletas y los servicios funcionan bajo una presión insoportable”, advierten desde CSIF, que pone como ejemplo que solo se ha cubierto una de las cuatro jefaturas médicas que INGESA tenía previstas para la ciudad.

“No es un problema técnico, sino político”

CSIF critica la falta de compromiso del Ministerio y acusa a la ministra de Sanidad, Mónica García, de “desconocer la realidad ceutí”. Según el sindicato, los médicos no se quedan por una combinación de escasos incentivos, sobrecarga laboral y exceso de guardias que superan lo permitido por la normativa europea. “Los salarios no son los más altos, pero sí los que más impuestos pagan, y las condiciones personales tampoco son atractivas”, añaden.

Activar de verdad la Zona de Difícil Cobertura

El sindicato reclama que se active de forma real la figura de Zona de Difícil Cobertura, con dos componentes:

  • Retributivo, para compensar el esfuerzo adicional.
  • No retributivo, que facilite mejores condiciones laborales y de vida para atraer y mantener personal.

CSIF insiste en que la situación en Ceuta no puede compararse con la de ninguna otra zona del país. Su aislamiento geográfico y la dificultad para atraer profesionales hacen necesarias medidas específicas. “Cada vez que un especialista se va, no solo perdemos un recurso esencial, también se agrava un problema que el Ministerio se niega a afrontar”, lamentan.

Los pacientes, los más perjudicados

Para el sindicato, los grandes damnificados son los ceutíes que dependen del sistema sanitario público. “La falta de planificación, de recursos y de voluntad política está poniendo en riesgo la atención sanitaria en nuestra ciudad”, concluyen desde CSIF.