CSIF reclama entornos laborales sanos para frenar el suicidio: “Lo que solo no se puede, en red se consigue”

CSIF reclama protocolos específicos, formación y recursos en empresas y administraciones para convertir los centros de trabajo en redes de apoyo que prevengan la crisis de salud mental y el suicidio

CSIF / E. ARTEAGA
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Con motivo del Día Mundial de Prevención del Suicidio, que se conmemora el próximo 10 de septiembre, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha lanzado una campaña para visibilizar una realidad que, durante años, ha permanecido silenciada: el suicidio es una de las principales causas de muerte en España, también en el ámbito laboral. Bajo el lema “Lo que solo no se puede, en red se consigue. Necesitamos entornos laborales sanos para la prevención de la salud mental y el suicidio”, el sindicato exige medidas urgentes para que los centros de trabajo no se conviertan en espacios de riesgo.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2024 se registraron 3.846 suicidios en España, de los cuales 2.834 fueron hombres y 1.012 mujeres. Aunque la cifra supone una leve reducción del 6,6% respecto al año anterior, sigue traduciéndose en más de diez muertes al día. CSIF alerta de que detrás de muchos de estos casos se encuentran factores vinculados con el empleo, como el estrés crónico, la presión excesiva, el acoso, la inestabilidad laboral, el aislamiento o la falta de apoyo emocional.

El sindicato denuncia la ausencia de protocolos generalizados en las empresas para la detección y prevención de estas situaciones, pese a que determinados colectivos —sanitarios, cuerpos de seguridad, docentes, trabajadores sociales, personal penitenciario o empleados de atención al público— se encuentran especialmente expuestos. “Las mutuas, los servicios de prevención y muchas direcciones de recursos humanos siguen ignorando su papel esencial en la salud mental de las plantillas”, advierten.

Entre sus reivindicaciones, CSIF plantea que se incluya la profesión en los registros nacionales de suicidio, la creación de protocolos específicos por sectores, el refuerzo de los servicios de prevención con especialistas en salud mental y la posibilidad de acceder a atención psicológica externa y confidencial. También solicita formación para delegados sindicales y responsables de recursos humanos, la reducción de cargas laborales, la creación de comisiones de salud mental en el trabajo y el reconocimiento del suicidio como accidente laboral en los casos en que esté vinculado con el desempeño profesional.

El sindicato recuerda que el reciente Plan Nacional de Prevención del Suicidio 2025-2027 aprobado por el Gobierno constituye un primer paso, pero considera que aún resulta insuficiente al no contemplar medidas específicas para el entorno laboral ni contar con la participación de los agentes sociales. Reclaman además un presupuesto adecuado para su implementación, coordinación con mutuas, inspección de trabajo y sanidad, así como un refuerzo de la inversión en salud mental dentro del Sistema Nacional de Salud.

Desde CSIF insisten en que la salud mental es un derecho, no un privilegio, y que la prevención del suicidio debe ser también una responsabilidad laboral y colectiva.