CSIF, sindicato más representativo en las administraciones públicas, ha vuelto de la mesa sectorial de INGESA con un balance marcado por la falta de concreción. Aunque se ha firmado el acuerdo del pacto de organizaciones sindicales, la rúbrica ha ido acompañada únicamente del compromiso de INGESA de convocar una mesa paritaria para desarrollar algunos puntos del texto, sin fechas ni contenido definido.
Uno de los principales focos de fricción ha vuelto a ser la jornada laboral. INGESA mantiene su propia resolución frente a la exigencia de CSIF de implantar la jornada de 35 horas, en línea con el marco que se está negociando en el Acuerdo Administración-Sindicatos y con el despliegue anunciado en enero por el Ministerio de Función Pública para su aplicación progresiva en los distintos ministerios. A ello se suma que esta jornada ya está implantada en otros servicios de salud autonómicos.
Ante esta reivindicación, la administración se limitó a prometer una revisión futura, sin concretar plazos. Además, confirmó una postura inflexible al dejar fuera de cualquier mejora a los colectivos del 061 y SUAP, que seguirán rigiéndose por un pacto vigente desde 2007, cuya derogación reclama CSIF.
Productividad y brecha retributiva en Enfermería
Otro de los puntos centrales abordados fue la productividad variable. CSIF instó a INGESA a una revisión profunda del sistema y mostró su desacuerdo con la propuesta presentada por la administración debido a las discrepancias existentes en las retribuciones.
En este contexto, el sindicato puso sobre la mesa la brecha en la productividad fija de las enfermeras, cuyo complemento asciende a 1,83 euros, una cuantía que, según CSIF, es diez veces inferior a la de la siguiente categoría profesional. INGESA reconoció la complejidad del asunto y se comprometió a revisar esta situación, aunque nuevamente sin establecer un calendario.
Zonas de difícil cobertura y Atención Primaria
Durante la sesión también se abordó la situación de las zonas de difícil cobertura. La administración descartó la creación de un complemento retributivo específico, si bien CSIF logró arrancar el compromiso de estudiar medidas no económicas, como la reducción de la carrera profesional a tres años y la facilitación de la estabilización de los niveles profesionales.
CSIF volvió a insistir en la necesidad de dotar de vehículos a la Atención Primaria, una demanda histórica que volvió a recibir como respuesta el compromiso de INGESA de estudiar la cuestión, sin más detalles.
Como cierre de la mesa sectorial, la administración se comprometió a realizar una revisión tras la diferencia detectada por CSIF en el gasto sanitario entre Atención Primaria y Atención Especializada, una brecha del 20% vinculada a determinadas ayudas. Desde el sindicato consideran que estas compensaciones deberían ser iguales para todos los profesionales, independientemente del ámbito asistencial.