La Justicia ha dado un tirón de orejas a la Ciudad Autónoma y ha reconocido un derecho que CSIF llevaba meses reclamando: los atrasos del complemento de Manejo de Terminal Informático deben pagarse desde que el trabajador empezó realmente a usar el terminal, no desde diciembre de 2024, fecha en la que se aprobó la Relación de Puestos de Trabajo (RPT).
La sentencia, pionera y ganada por los servicios jurídicos del sindicato, desmonta el criterio que venía aplicando la Administración y abre la puerta a que cientos de empleados públicos recuperen cantidades que, según el juez, les corresponden por el simple hecho de haber desempeñado esas funciones.
El juez corrige a la Ciudad
La Ciudad defendía que el derecho al cobro nacía con la aprobación formal de la RPT. CSIF, en cambio, sostenía que el complemento debía abonarse desde el momento en que el trabajador empezó a manejar el terminal, con independencia de cuándo se aprobaran los papeles.
El juzgado ha sido claro: el derecho nace del trabajo efectivo. Si un empleado público llevaba meses —o años— realizando tareas con terminal antes de diciembre de 2024, tiene derecho a cobrar ese complemento por todo ese tiempo. Y la Administración no puede escudarse en retrasos burocráticos para pagar menos.
CSIF avisa: o se paga de oficio o habrá una nueva oleada de demandas
Tras la sentencia, el sindicato exige a la Ciudad que aplique este criterio de oficio a toda la plantilla afectada y abone los atrasos sin obligar a cada trabajador a iniciar un procedimiento judicial.
“Lo que ya ha dicho un juez no tiene que volver a discutirse uno por uno”, advierten desde CSIF. Y lanzan un mensaje directo: si la Ciudad no actúa, habrá una batería de demandas individuales que, además de colapsar los juzgados, supondrían un coste innecesario para las arcas públicas en forma de costas e intereses.
Según el sindicato, el Gobierno autonómico ha mostrado su intención de cumplir, pero CSIF asegura que estará vigilante para que el pago llegue a todos los empleados que han estado realizando estas funciones.
Una victoria que marca camino
Para CSIF, esta sentencia confirma que la presión y la defensa jurídica son esenciales para frenar recortes encubiertos. Mientras otros aceptaron el “corte” de diciembre de 2024 fijado en la RPT, el sindicato siguió adelante hasta lograr que se reconociera cada euro trabajado.
Una resolución que no solo corrige un criterio injusto, sino que sienta un precedente para futuras reclamaciones en materia laboral dentro de la Administración local.