El tejido productivo de Ceuta ha registrado un empeoramiento en su riesgo de crédito en el último año. El 24% de las empresas de la región presenta un riesgo máximo o elevado de impago, tres puntos por encima de los niveles de 2024 y 11 puntos porcentuales más que el 13% previo a la pandemia. Este es uno de los datos más relevantes que ofrece la radiografía económica elaborada con la solución de analítica avanzada Insight View.
Por otro lado, la creación de nuevas empresas ha experimentado un repunte del 29%, mientras que los procesos concursales se han incrementado en un 33%, reflejando una evolución desigual del panorama empresarial.
La ciudad autónoma inició hace unos años un giro estratégico en su actividad económica, aprovechando las oportunidades post-Brexit para posicionarse como uno de los centros neurálgicos del juego online en Europa. Grandes empresas del sector se han trasladado a Ceuta gracias a su tratamiento fiscal diferencial frente a otras Comunidades Autónomas. Actualmente, el 79% de la facturación económica de la ciudad proviene de apenas el 3% de sus empresas, todas ellas vinculadas a las actividades de juegos de azar y apuestas.
Ceuta tiene una economía basada en servicios. El sector primario es testimonial y el industrial, que representa el 3% de las empresas, tiene un peso económico mínimo en la región (1% de la facturación). El 28% de las empresas se concentra en el sector del comercio, que aporta solo un 8% a la actividad económica. Por su parte, los sectores inmobiliario y construcción reúnen el 21% de las empresas, pero apenas suponen un 2% de la facturación. Otros sectores como servicios a empresas (13% de las compañías, 1% de facturación) o hostelería (8% de las empresas, 1% de facturación) tienen una incidencia económica limitada.
La distribución por tamaño empresarial muestra una alta concentración: el 72% del tejido está compuesto por microempresas, aunque generan solo el 4% de la facturación total. En el extremo opuesto, la gran empresa, que representa apenas el 1% del total, produce el 32% de las ventas. Además, el 68% de la facturación se concentra en el 14% de las empresas con una antigüedad de entre 11 y 15 años, lo que indica una estructura empresarial relativamente madura.