El enfermero del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) de Ceuta que denunció públicamente al INGESA por la denegación de permisos laborales para el cuidado de familiares hospitalizados, ha mostrado su indignación tras el comunicado oficial de la gerencia. Asegura que la institución “miente” y recuerda que aún no ha recibido respuesta formal a las solicitudes que presentó por escrito.
El trabajador pidió en dos ocasiones el permiso de cinco días por hospitalización de familiar, reconocido por ley: primero por el ingreso de su madre y después por el de su padre. El primero le fue denegado de palabra; del segundo solo le concedieron cuatro días, sin resolución oficial en la Intranet, donde las solicitudes siguen figurando como “pendientes de autorización”.
Pese a ello, INGESA difundió este martes que el sanitario había disfrutado de “todos los permisos y vacaciones a los que tenía derecho”, justificando que el retraso en la entrega de documentación fue la causa de las trabas. Según el enfermero, esa versión es falsa: nunca se le notificó oficialmente la denegación y el argumento de los “siete días” que esgrime la Dirección Territorial carece de validez legal.
El artículo 48.a) del EBEP reconoce cinco días hábiles como mínimo obligatorio en casos de hospitalización de familiares. La jurisprudencia es clara: esos derechos no pueden recortarse con criterios internos ni con normas obsoletas como la llamada “regla de los siete días”, de 2003.
El profesional denuncia que esta práctica vulnera derechos básicos y recuerda que sus tres hermanos, funcionarios de Educación y del SEPE, obtuvieron el mismo permiso sin problemas. “Cuidamos a los pacientes cada día, pero a nosotros se nos niega cuidar de nuestras familias”, resume. Y añade que es "un abuso de poder en toda regla, sin argumento alguno, y con mentiras, que es lo que más me duele", concluye el enfermero.

