Nueva semana, nueva tanda de paros. Los médicos de Ceuta vuelven a plantarse dentro de la huelga nacional convocada para reclamar un Estatuto Profesional propio. Y, esta vez, quieren que se les vea. El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha citado a los medios este miércoles, 18 de marzo, a las 11:00 horas, en la puerta del Hospital Universitario.
La protesta llega en un momento en el que el discurso oficial insiste en que Ceuta ya no es “de difícil cobertura”. En el sindicato se encogen de hombros ante esa afirmación. “Decir ahora que Ceuta ya no es de difícil cobertura no cambia la realidad que viven los pacientes”, repiten. Y enumeran lo que cualquiera que haya pasado por el HUCE conoce: consultas que se retrasan, especialidades sin cubrir, familias que tienen que cruzar el Estrecho para pruebas o tratamientos.
El SMC insiste en que esta huelga no va solo de sueldos o de horas. Va de un sistema sanitario que, dicen, lleva años funcionando a base de parches. Falta de especialistas, derivaciones constantes, servicios tensionados… un escenario que, según el sindicato, se ha normalizado hasta el punto de que ya ni sorprende.
INGESA responde: “Buscan un trato privilegiado”
La otra parte del tablero, el INGESA, no ha tardado en mover ficha. En su comunicado oficial, la institución sostiene que los convocantes de la huelga “entienden que algunas categorías profesionales, las suyas, deben recibir un trato diferente y privilegiado respecto de los demás profesionales”. Es su manera de resumir las motivaciones del colectivo médico, al que acusan de querer un marco laboral al margen del resto de categorías sanitarias.
El INGESA también ha aprovechado para subrayar el escaso seguimiento de la huelga en sus centros. Según sus datos, solo un 4,3% de los profesionales convocados secundaron el paro en el primer día de marzo. En Ceuta, 14 de los 324 facultativos llamados a la huelga pararon en el turno de mañana. En el de tarde y noche, ninguno. En Melilla, 13. En el Centro Nacional de Dosimetría de Valencia, cero. “Un 4,3%”, rematan.
La institución recuerda además que la convocatoria no afecta solo a médicos, sino a todo el personal sanitario del Grupo A1 del Sistema Nacional de Salud: farmacéuticos, biólogos, etc. Y recalca que, como en huelgas anteriores, el seguimiento en sus centros es “escasísimo”.
La realidad del lunes: cirugías canceladas y consultas afectadas
Pese a que el INGESA insiste en que la incidencia ha sido “mínima”, la jornada del lunes dejó un impacto evidente en Ceuta. Todas las cirugías programadas fueron canceladas. También se vieron afectadas consultas de Cardiología, Cirugía General, Neumología, Otorrinolaringología, Oftalmología, Oncología, Traumatología y Ginecología, según explicaron durante la concentración el anestesista Javier Carroquino y el presidente del SMC, Enrique Roviralta.
INGESA se desmarca: “Es una huelga ajena a nuestras competencias”
El INGESA recalca que esta huelga no es cosa suya. La define como una convocatoria estatal promovida por un “sindicato corporativo”, la CESM, en desacuerdo con el Proyecto de Ley del Estatuto Marco que se debatirá en el Congreso. Y señala directamente al poder legislativo como el único competente para modificar o aprobar ese texto.
En paralelo, la institución aprovecha para elogiar a los sindicatos que sí han alcanzado acuerdos con el Ministerio: UGT, CCOO, CSIF, SATSE y CIG-Saúde. Según el INGESA, estos rechazan “quebrar el principio de una única Ley” para organizar el Sistema Nacional de Salud.
Descuentos en nómina y disculpas a los usuarios
El comunicado también incluye un recordatorio práctico: quienes secunden la huelga verán reflejado el descuento correspondiente en su nómina. Y cierra con una disculpa “por cualquier molestia” causada a los usuarios, asegurando que las citas afectadas se reprogramarán “a la mayor brevedad posible”.
Dos relatos enfrentados, un mismo escenario
Mientras el INGESA habla de privilegios y seguimiento mínimo, el Sindicato Médico insiste en que la huelga es un grito de auxilio. Y aunque las cifras de participación sean bajas, el impacto en la asistencia demuestra que la tensión existe. “Esta movilización no es contra los pacientes, es por ellos. Porque sin médicos no hay sanidad pública”, repiten desde el Sindicato Médico.